Pareciera que cada gran ciudad se recibe de cosmopolita cuando tiene un Chinatown. Y Buenos Aires no es la excepción.

Aledaño a la estación Belgrano C del Ferrocarril Mitre y estando incluído, a la vez, en el barrio de Belgrano, se encuentra un sinnúmero de lugares en donde, por unas horas, uno puede hacer de cuenta que se encuentra en la siempre interesante China.

Negocios de bazar y restaurantes de comida oriental se pueden visitar para sentirse un oriental más y por unos pocos pesos comer allí o llevarse un recuerdo accesible para cualquier bolsillo.

También, claro, hay lugar para la religión. En el Templo Budista Tzong Kuan se pueden presenciar ceremonias o bien disfrutar de las estatuas que representan al culto. Claro que para eso habrá que quitarse los zapatos antes de ingresar para respetar las costumbres.

Se puede recorrer todo el año. De hecho se calcula que es visitado por 15.000 personas cada fin de semana. Pero no hay mejor ocasión que en los festejos del año nuevo chino. Durante una jornada completa, entre el 21 de enero y el 21 de febrero, la danza del león y del dragón, exhibiciones de artes marciales y una feria especial son una muestra de alegría y celebración.

Sin embargo, también hay lugar para la polémica. Porque en 2009, sobre la calle Arribeños se instaló un arco de entrada. Aún discutimos la regularidad de su donación y la legitimidad de ese símbolo, ya que no identifica a todos los vecinos de la zona.

Si me preguntás, te digo que es pintoresco y que hasta delimita muy bien el comienzo del paseo. Pero para los que viven cerquita resulta tan imponente como invasivo.

Foto: Nico09