Buenos Aires suele tener un clima templado y agradable, que promedia los 10º C durante todo el año. Sin embargo -y aunque algunos turistas acostumbrados a climas más fríos se paseen por la ciudad como si fuese verano- cuando llegan las bajas temperaturas todos necesitamos entrar en calor. Y qué mejor forma de hacerlo que con una buena bebida caliente.

Dos clásicos para calentar el cuerpo y el alma son el célebre café con leche y el popular "submarino" (leche caliente con una barra de chocolate disuelta), que pueden conseguirse en cualquiera de los bares y cafés de Buenos Aires. Pero hay otras dos opciones menos populares que vale la pena rescatar.

Una de ellas es el chocolate o chocolatada, un clásico hogareño -especialmente entre los niños- que no suele consumirse mucho en bares. A diferencia del "submarino", éste está hecho sólo de chocolate, sin leche. Los entusiastas del grano de cacao pueden acercarse hasta La Giralda, un bar "de los de antes" (abrió en 1935) ubicado en Avenida Corrientes 1453. Un preferido de la bohemia porteña, algunos dicen que La Giralda elabora el mejor chocolate de Buenos Aires, y es casi obligatorio acompañar una taza con los churros de la casa.

Otra buena opción, a metros de la primera, es El Gato Negro, un viejo almacen transformado en bar y restó, en Corrientes 1669. Su especialidad son los cafés gourmet, además de las variaciones del chocolate en taza: solo, con canela y con vainilla, que pueden acompañarse con delicias de pastelería, desde brownies hasta un cheesecake.

Por último, si se busca una opción más liviana, siempre puede acudirse al omnipresente mate, infusión rioplatense que es consumida en casi todos los hogares, escuelas y oficinas de la ciudad. Pero si no tenés un equipo de mate a mano, hay varios bares que comenzaron a ofrecer esta opción a sus clientes en sus últimos años. Los cafés proveen la calabaza del mate, la yerba, el agua y la bombilla, y los consumidores sólo tienen que "cebarlo". Es también una buena opción para los turistas que quieran probar esta popular infusión.

Foto: No Me Llames Mister