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Mucho hemos escuchado hablar de bares notables, esos que están cargados de historia y cultura por diferentes acontecimientos que hayan ocurrido allí. También que por su antigüedad o arquitectura encierran un valor para la ciudad.
Hoy me gustaría contarles de un bar que tiene la particularidad de estar muy vinculado a la historia del rock argentino: La Perla de Once.
La Perla de Once es una esquina que ya en la década del 20 atraía muchos escritores de la época, café de por medio se juntaban desde Borges hasta Leopoldo Marechal, siempre estuvo rodeada de las vanguardias artísticas del momento.
En la década del 60 con el incipiente nacimiento del rock argentino el La Perla se llenó de los nuevos músicos y la juventud comenzó a formar un movimiento social diferenciado, una especie de subcultura. El lugar se convirtió en uno de los centros de encuentro de personajes como Litto Nebbia, Tanguito, Moris y Miguel Abuelo.
El bar representaba el punto neurálgico de encuentro. El recorrido siempre era el mismo, desde La Perla salían hacia el reducto de jazz La Cueva, a diez y siete cuadras de allí, donde presenciaban algunos shows, y luego a las cuatro de la mañana volvían a seguir charlando de música, mostrando sus composiciones y guitarreando.
Los músicos, al no poder tocar en el salón principal del bar pero no queriendo retirarse de allí, buscaron lugares alternativos donde tocar la guitarra. Así descubrieron las bondades acústicas del baño del lugar, en donde fue escrita y compuesta una de las canciones más reconocibles de ese momento y que son emblema del rock nacional, La Balsa en el año 1967. También allí se escribieron “Jugo de tomate” y el lado B del primer simple de Tanguito, “El Hombre Restante”. Litto Nebbia recuerda de esa época: “En esas guitarreadas era increíble la cantidad de canciones que surgían, escritas por Tanguito, por Moris, por mí.”
Los años pasaron, los músicos crecieron y se convirtieron en referentes del rock nacional. La confitería quedó, con el tiempo se le hicieron refacciones y se fue modernizando, pero siempre mantuvo la mística de aquellos años.
En el año 1994 la esquina fue declarada Sitio de Interés Cultural y en el año 2007 la Legislatura Porteña descubrió una placa que deja constancia que allí se escribió La Balsa. La placa dice: “Aquí se creó el tema que, por su trascendencia popular inició lo que luego se llamó El Rock Nacional: La Balsa, de Litto Nebbia y Ramses VII (Tanguito), editado en 1967. Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.”
La historia que encierra La Perla y el valor que tiene a nivel artístico e histórico fue lo que me movió a escribir esto. Hay muchísima info en internet para conocer un poco más de las anécdotas contadas por sus propios protagonistas, les dejo algunos de los más interesantes:
Fotografías de Andrés Di Tella: La Perla de Once
Me encanta descubrir secretos e historias de diferentes lugares de la ciudad, y este me gusta particularmente por ser la cuna de muchos de los grandes artistas del rock argentino. ¿Conocían la historia de esta esquina?
Foto: Wikimedia Commons
Entre que calles esta?
Es en la esquina de Av. Rivadavia y Av. Jujuy