Como sucede cada año, este mes comprar ropa puede ser más barato. Los carteles con leyendas de rebajas de entre 20% y 50% ya son parte del paisaje . La opción para renovar el placard pasa por recorrer y aprovechar las oportunidades. Pero además prometen que en agosto tratarán de lograr mejores promos en todos los productos. ¿Por qué? La inflación y la escasez de días fríos hicieron que la gente no gaste demasiado en vestirse a la moda.

Sin embargo, aunque abunden ejemplos de descuentos, la realidad puede ser otra al ingresar al local. La baja relación entre los productos con descuentos y los que están a disposición suele generar desilusión e interés por comprar justo al que no se le alteró el precio.

Por eso Buenos Aires sigue quedando lejos en referencia a otras ciudades del Mundo. Mientras que aquí los descuentos suele ser de entre 10 % y 50% (en el mejor de los casos y con muy pocos productos), en Europa los primeros 10 días de enero y julio las rebajas son del 30%, del día 10 al 20 el 50% y más tarde del 70%. Además, en las casas de Londres, Roma, Barcelona, París, (desde Armani hasta una “NN” pasando por las prestigiosas galerías Lafayette Haussmann), las prendas no son solo los remanentes del año pasado, como suelen hacer en la Argentina, sino que todo hace hincapié en la última temporada.

Pero más allá de las promociones enero/julio, otra diferencia está al momento en el que se promueve. En la Argentina los días de descuentos suelen ser martes, jueves o días laborales donde no sobra el tiempo para comprar, pero en ciudades como Napoli las oportunidades aparecen los sábados y domingos, mientras juega el equipo en el que brillaba Diego Maradona y las mujeres no-adictas al fútbol prefieren pasear.

Queda claro que la imitación en Buenos Aires no es del todo buena y, lamentablemente, la devaluación hace que aún con rebajas sea difícil amortizar un importante gasto. Hoy un mileurista ahorra para vestirse de cuerpo entero cada seis meses, pero un joven argentino con las mismas características tendrá que seguir haciendo malabares para vestirse. ¡Ah! Este invierno la ropa costó un 30% más que el anterior. Entonces ¿de qué descuentos estamos hablando?

Foto: inesdrengel.blogspot.com