Parece que los que tenemos que mover en colectivo y subte no somos los únicos afectados por el mal clima. Quienes estaban listos para comenzar las vacaciones de invierno con algún vuelo corto desde el Aeroparque Jorge Newbery se han encontrado con incómodas demoras y vuelos cancelados debido al estado del tiempo.

Todas las compañías aéreas se han visto afectadas por el mal clima, que impide o dificulta la salida de los vuelos, y aunque el malestar sea grande entre los pasajeros varados, no hay nadie a quien se pueda culpar. La seguridad viene primero.

Los pasajeros no tienen más opción que amontonarse en los pasillos y esperar en caso de que el vuelo sea demorado, o tratar de buscar alojamiento temporal en caso de que haya sido reprogramado para otro día.

Ayer la situación fue parecida, con 140 vuelos cancelados: 92 partidas y 48 arribos. En cuanto a los vuelos demorados, la espera fue de, en promedio, una hora y media, con lo más "afortunados" esperando 40 minutos, y los menos, tres horas.

En estos casos, lo mejor es informarse bien con la línea aérea para saber con qué tiempos se cuentan y, en caso de estar yendo a un hotel en otra ciudad, comunicarse con ellos para avisar de la demora.