El informe de una auditoría afirma que el zoológico perdió más de 100 especies en 20 años de concesión. Sin embargo, el gobierno porteño presentó en la Legislatura un proyecto para ceder su explotación por 20 años más, ignorando a la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires que se puede leer vía web en donde se habla de “degradación y destrucción”.

El tradicional Zoológico de Buenos Aires volverá a la rueda de negocios internacionales con la próxima concesión de su explotación por otros 20 años. La propuesta forma parte de un proyecto de ley presentado por la Jefatura de Gobierno a la Legislatura porteña y fue considerada como “única” por el propio mandatario. Se trata de un monumento histórico nacional protegido por ley, cuya entrega debe ser analizada por los legisladores. El problema es que el proyecto en ningún momento hace mención al informe de la AGCBA que denuncia que entre 1990 y 2008 se perdieron 31 especies de mamíferos y 72 especies de aves, que representan el 23% y el 55%, respectivamente, de las colecciones del zoo.

El documento es uno de los pocos controles que ha realizado el estado porteño sobre el conjunto de obras que componen el viejo jardín que creó Domingo Faustino Sarmiento en 1875. El predio que está ubicado en el corazón de Palermo a partir del 1 de febrero de 1991, pasó a manos de JZBA S.A., la empresa concesionaria que luego se integró a la división Zoo de Buenos Aires de la Corporación Interamericana de Entretenimiento, el pool mediático más grande de México. De acuerdo al informe, la concesión vencerá el 31 de enero de 2011, y a pesar de las recomendaciones de la auditoría nadie revisó la situación antes de mandar el nuevo pedido de concesión a la Legislatura.

El anterior fue votado cuando todavía funcionaba el Concejo Deliberante. En aquellos años “se sustanciaron causas judiciales, una denuncia penal contra el intendente que se tramitó ante el Juzgado Nacional de Instrucción Nº 29 y una acción de amparo. Asociaciones vecinales y de amigos organizaron abrazos al Jardín Botánico y al zoológico, hubo opiniones del Centro de Arquitectos Paisajistas, y hasta a la Comisión de Asuntos Municipales del Congreso de la Nación concurrieron funcionarios a brindar explicaciones por el proceso de privatización”, afirma el informe, pero nada de eso impidió que el 7 de noviembre de 1990, el intendente Carlos Grosso firmara el decreto 5.584/90 y adjudicara la concesión a “Zoo-Botánico 2000 S.A.”. Gracias a la movilización de los vecinos la disposición dejó afuera al Jardín Botánico.

El relevamiento de los auditores indica que la totalidad de los 20 edificios que componen este paseo se encuentran en estado de “degradación y destrucción”. “El patrimonio cultural, edificios, obras de arte y fuentes, presentaban serios problemas de mantenimiento y de conservación, no hay seguros sobre la colección faunística y tampoco se explica por qué la Dirección General de Registro de Obras y Catastro emitió informes confirmando el cumplimiento de la concesionaria cuando, en 2002, el 100% de los bienes evidenciaba la urgencia de una severa intervención.” Ahora “existen bienes en estado ruinoso que por sus características atentan contra la seguridad de las personas, animales y cosas”, advierte el informe.

En el predio ubicado entre las calles Sarmiento, Las Heras y República de la India, hay 35 esculturas de autores argentinos y europeos, además de once fuentes, seis puentes y cuatro lagos que, según los auditores, corren riesgo por la falta de cuidados. Para los urbanistas consultados por los auditores, el Jardín Zoológico es un paseo único “que presenta a las distintas especies animales rodeadas de los estilos arquitectónicos de sus lugares de origen, conteniendo lagos, jardines y esculturas de alto valor patrimonial, y la Biblioteca Domingo Faustino Sarmiento”. De esa biblioteca queda poco y nada. Fue creada en 1888 por el primer director del zoo, el naturalista Eduardo Ladislado Holmberg. Pero en la actualidad solo hay oficinas administrativas. Poco queda de lo que había el 1 de septiembre de 1946, día de su apertura, cuando tenía 12 mil ejemplares “de alto valor histórico y científico”.

Pero los más afectados fueron los animales. Los analistas compararon los inventarios de 1990 con los de fines de 2007, y concluyeron que “se perdieron para la colección del zoológico 31 especies de mamíferos y 72 especies de aves, que representan el 23% y el 55%, respectivamente, del total de cada grupo. De 22 especies de animales que tenían un solo ejemplar en el año 1990, en 14 casos no se conserva la especie y en tres, continúa habiendo un ejemplar.”

La lista de incumplimientos es un inventario de todo lo que se perdió en casi dos décadas de concesión. El gobierno porteño contestó que habrá cambios en el área de concesiones. Sin embargo, ni la empresa ni la ciudad se refirieron a aquel documento publicado en diciembre y que demuestra el descuido que sufrió el emblemático zoo.

Vía: Tiempo Argentino

Foto: Welcome Argentina