Daniel Barenboim tocó gratis en el Obelisco

Ayer, aprovechando un hermoso día de sol invernal (ojo porque pronostican que la ola polar vuelve a la ciudad) me acerqué al Obelisco para escuchar el concierto de Daniel Barenboim. Es un músico argentino, de familia judía proveniente de Rusia. Posee las ciudadanías argentina, española, israelí y palestina y su orquesta está formada tanto por israelíes como por palestinos.

Hace unos días, cuando recibió un reconocimiento de la Legislatura, dijo que no esperaba tanta concurrencia de personas como la que tuvo en diciembre del año pasado ya que, por un lado no interpretaría tangos, por el otro no era justo un fin de año. De cualquier manera, ya en el subte se escuchaba decir a la gente que se dirigía al obelisco para verlo dirigir.

Sin dudas el día ayudó, pero me llamó la atención que la convocatoria fuera, efectivamente, escasa. No se cuánta gente se había congregado pero no llegaba a llenar una cuadra de la 9 de Julio y no era un conglomerado tan denso. Fácilmente se podía llegar adelante de todo, justo donde comenzaban las sillas. Desconozco los números, pero me dio la sensación de que con Caetano Veloso en Plaza Italia se había reunido más gente.

Yo no soy un gran fanático de la música clásica al aire libre, ya que no se llega a disfrutar como realmente se merece. Hace unos años, cuando fui a Amadeus había padecido un poco, la gente no hacía silencio, hasta hubo unos episodios medio violentos. Pero en este concierto fue lo contrario; la armonía se sentía entre la gente. Muchos habían ido con sus reposeras, había bastantes niños y todos estaban tranquilos. Nadie se quejó porque no podía ver las pantallas o el escenario. Simplemente disfrutaban del espectáculo en paz.

Yo me encontré con viejos amigos, pasé un rato agradable y no vi nadie que no hubiera sentido lo mismo. Quizás sea un pequeño cambio en la actitud de los porteños, quizás haya sido sólo una coincidencia. De todas formas la sensación que me quedó es que la próxima vez que haya algo similar, iré.

Foto: Leiter's Blues