El Palacio de Justicia de la Nación (Tribunales, para los amigos) es la sede de la Corte Suprema, máximo tribunal del Poder Judicial, y de una infinidad de juzgados distribuidos por sus pasillos. Pero más allá de su importante rol en la vida institucional de nuestro país, tiene un gran patrimonio artístico y arquitectónico, que ahora podemos descubrir gracias a las visitas guiadas que se organizan cada semana.

Si pensamos en el edificio, puede remitirnos a miles de expedientes en sus secretarías, aunque también es un exponente del academicismo francés. En este caso, es fruto de la tarea del arquitecto Norbert Maillart, quien comenzó la obra en 1906 y la inauguró parcialmente en 1910.

Además de su arquitectura de columnas con finas decoraciones, techos abovedados y vitrales, a lo largo de sus seis pisos encontramos cuadros, esculturas, mobiliario histórico, placas recordativas, bustos, expedientes de célebres personalidades de la historia argentina y banderas. De estas últimas, se destaca una réplica de la utilizada por el Ejército de los Andes en la Gesta Libertadora.

Durante el circuito, los visitantes conocen el hall principal, Patio de los Pasos Perdidos, la Sala de Audiencias, el Salón de Honor y el despacho del Presidente de la Corte. Muchos de los muebles también fueron diseñados por el propio Maillart.

Los recorridos empiezan en Talcahuano 550, todos los viernes a las 14.30. La entrada es gratuita, con cupos limitados y es indispensable llevar un documento de identidad. Si querés conocer un poco más antes de ir en persona, te recomiendo hacer la visita virtual en la web oficial de la Corte.

Foto: Wikimedia Commons