Es admirable la imaginación que tienen los más chicos para convertir los objetos cotidianos, en elementos que los trasladan a un mundo de fantasía y, por sobre todas las cosas, muy divertido. ¿Qué pasaría si aprovecháramos esa creatividad para ofrecerles nuevas formas de entretenerse?

Un grupo de artistas y arquitectos de Argentina y España puso en práctica esa idea, construyendo un parque de juegos en el barrio Piedrabuena (Villa Lugano), basado en las propuestas y opiniones de los niños.

El proyecto empezó hace dos semanas, cuando los alumnos de escuelas públicas de la zona, se reunieron en un terreno que está junto al Galpón Cultural PiedraBuenArte. Sobre el pasto, las integrantes del grupo artístico Les Salonnières les pidieron que imaginaran sus juegos favoritos. Así, recomendaron poner redes para trepar o túneles donde esconderse.

Una vez terminada esa etapa, el arquitecto español Pau Faus y el Estudio a77, analizaron los dibujos junto a los niños y se pusieron manos a la obra. Durante la construcción, aceptaron correcciones, como cambiar el tobogán o modificar la altura de una soga.

Como resultado, quedó el parque soñado, con una estructura para escalar, una red de cuerdas, un juego con neumáticos, un colorido auto y un arenero. Todo se construyó con tablas de madera y distintos materiales en desuso, como grandes bidones de aceite.

Lo valioso de esta historia es que el barrio Piedrabuena es uno de los sectores humildes de nuestra Ciudad, donde los problemas más comunes de sus habitanes son económicos y de adicciones. Por eso, existen grupos como PiedraBuenArte, que buscan dar contención y refugio a gente de todas las edades. Y en el caso del parque, es una forma de mostrarle a los chicos que su opinión tiene valor y que, con un poco de voluntad, pueden construir su propio futuro. Un buen ejemplo para imitar.

Vía: Yahoo! Noticias | Foto: Estudio a77