Buenos Aires es una ciudad en la que el arte tiene un papel predominante, como cualquiera de ustedes sabe. Sin embargo, hay ocasiones en las que fallos judiciales se meten en el medio de obras magníficas, y nos dejan a todos sin la posibilidad de poder admirarlas. Esto es lo que está sucediendo ahora con un mural del artista mexicano David Alfaro Siqueiros que había sido pintado en Argentina.

Un fallo de la jueza federal Cecilia de Negre imposibilitará que el mural «Ejercicio plástico» sea exhibido ante el público, tal y como estaba planificado, para que luego sea parte de las obras del Museo Aduana de Taylor. La obra arrastra una historia de litigios judiciales dignos de una novela, ya que se daba por hecho su rescate y su histórica primera exhibición pública, pero la justicia puso en duda, incluso, la validez de la expropiación aprobada por el Congreso. Pero primero recapitulemos la historia.
El mural fue pintado en 1933 por Siqueiros en una quinta de Don Torcuato de Natalio Botana, fundador del Diario Crítica. Hace poco, el Congreso decretó la expropiación de la obra para que sea exhibida por todo el mundo y finalmente se asiente en el Museo Aduana de Taylor. El conflicto surge cuando Dencanor, la empresa propietaria de la hacienda en cuestión, impugnó la expropiación de la magna obra y la indemnización ofrecida, que era de tres millones de dólares.
Como Siqueiros pintó el mural en un cuarto abovedado de 200 metros, estaba considerado como “bien inmueble”, pero cuando fue retirado por partes, en 1991, legalmente adquirió el estatus de “mueble”. En un principio, Dencanor no se opuso a la exhibición (el gobierno actual lo había declarado símbolo del Bicentenario de Argentina y México) , siempre y cuando hubiera posibilidad de volver a desmontar la obra para poder llevarla a otras partes del mundo, con los esperables réditos económicos, lo cual no tiene nada de malo.
Sin embargo, cuando la empresa se enteró de que el gobierno se preparaba para amurar el cuadro con cemento, lo que lo convertiría de nuevo en un bien inmueble, acudió a la justicia, ya que interfería con sus planes.
¿Qué postura tomar al respecto? Aunque el mural pueda ser considerado un patrimonio del pueblo argentino, y sería fantástico poder tenerlo en exhibición para que cualquiera pueda apreciarlo, la realidad es que a Decanor le corresponde legítimamente por ser parte de su propiedad. Y aunque de palabra se le vaya a permitir exhibir el mural por el mundo, ¿se puede confiar en que, una vez convertido en un bien inmueble de nuevo, vayan a respetar este acuerdo?
Foto: Skycraper City









Le guste o no a la jueza, el mural de Siqueiros fue declarado Patrimonio Artístico Nacional en 2003… y muchos estamos ansiosos por verlo en vivo hace años.