Si mencionamos la palabra tranvía seguro que lo primero nos viene a la cabeza son esas vías casi impresas en el asfalto de algunas avenidas, casi imperceptibles hoy. Pasaron muchos años desde que este medio de transporte dejo de ir y venir por la Ciudad llevando y trayendo pasajeros. Varias veces ya hemos hablado de él en este blog, pero ¿conocemos sus orígenes? Tal vez tengamos una vaga idea. La historia comenzó hace mucho y es más o menos así.

En el año 1863 comenzaron a circular los primeros tranvías por Buenos Aires, pero no eran como nosotros tenemos el recuerdo. Estaban tirados por caballos (si, aunque no lo crean) y funcionaban como un complemento del ferrocarril que iba desde Plaza de Mayo a Retiro. Con el paso de los años se convirtieron en eléctricos, en el año 1987, y ahí comenzó su popularidad.

Las empresas que se encargaron de la construcción de los coches y los circuitos fueron al principio dos, Tramvía Eléctrico de Buenos Aires y Tramways La Capital que iban a 30 km por hora (una velocidad bastante rápida para la época) uno iba desde Las Heras y Canning hasta Plaza Italia y el otro unía la Avenida Entre Ríos con el barrio de Flores. Pero no fueron las únicas, luego vinieron la Compañié General des Tramways de la Cité de Buenos Ayres, La Anglo Argentina y muchas otras que fueron convirtiendo las calles en auténticas arterias cosmopolitas. Según un reportero de la época el tranvía era: "...un demoníaco armatoste, de un endiablado vehículo que devora las distancias con una espantosa velocidad". Un poco exagerado si lo vemos en nuestro tiempo, pero las épocas son las épocas.

Los avances fueron rápidos y los habitantes se acostumbraron al ya no tan nuevo, en el año 1913, medio de transporte. Por eso, con toda esa vertiginosidad que caracterizaba los cambios urbanísticos en ese momento, en ese año se anuncia un medio casi revolucionario, el tranvía subterráneo, o, mejor dicho, el Subte de Buenos Aires con la Línea A (¡la primera en Latinoamérica!). La aparición del subte y de los colectivos que comenzaban a popularizarse en las primeras décadas del siglo pasado hicieron que el tranvía fuera perdiendo adeptos.

El día 19 de febrero de 1963 el tranvía se despedía de las calles. Luego de algunos años en que estuvo peleando cabeza a cabeza su reinado con colectivos, taxis y subtes salió perdiendo por obsoleto y porque traía pérdidas. En una pequeña ceremonia solo los vecinos y comerciantes de Belgrano lo despidieron.

Pero el tranvía no quedó en el olvido de los porteños, en el año 80 surgió la Asociación Amigos del Tranvía que recientemente cumplió 30 años y que se encarga de rememorar con viajes turísticos el clásico recorrido de antaño.

¿Conocés alguna historia que te hayan contado sobre este medio de transporte? ¿Hay huella de alguno que haya pasado por tu barrio?

Foto: Mi Buenos Ayres