Uno de los tantos adjetivos que podemos ponerle a nuestra ciudad es intensa. No por nada, muchas veces se dice que Buenos Aires nunca duerme. Si bien esto queda bastante en evidencia con el tránsito incesante y caótico, también lo vemos claramente en las distintas peatonales, como Florida, un símbolo porteño que recorren a diario los vecinos y turistas.

Por su cercanía a muchos edificios de oficinas, durante los días hábiles vemos el constante ir y venir de trabajadores, mientras que los fines de semana se convierte en un lugar turístico imperdible. No sólo por su interminable oferta comercial, sino también por la arquitectura que presentan algunas de sus construcciones.

Sin embargo, los comienzos fueron muy distintos a lo que conocemos hoy. Desde que se la llamó San José en 1734, que fue su primer nombre oficial, funcionó como una calle por la que circularon vehículos. Incluso, fue la primera que tuvo pavimento en toda la Capital, por lo cual también se la denominó Empedrado. Además fue conocida como Unquera, de la Florida, del Perú y finalmente, Florida.

Esta última denominación se debe a la Batalla de Florida que fue librada en el Alto Perú durante 1814. Pero ese no es su único vínculo con la historia argentina, porque en 1813 se cantó por primera vez el Himno Nacional en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson, que vivía en la esquina de Florida y la actual Hipólito Yrigoyen.

A partir de 1872 se convirtió en una de las calles comerciales más importantes, que empieza en Rivadavia y termina a pocos metros de la Plaza San Martín. Por este motivo, desde 1913 se restringió la circulación vehicular en determinados horarios, hasta llegar a la peatonalización en 1971.

El tramo que va desde Rivadavia hasta Bartolomé Mitre, está dedicado principalmente a oficinas y sucursales de algunos bancos, que tienen sus casas matrices en la City Porteña, el centro financiero de la Argentina que está ubicado a pocas cuadras de ahí.

En el resto de la peatonal, la gran cantidad de locales comerciales se combina con un buen número de galerías, entre las que podemos destacar las Galerías Pacífico (productos y servicios en general) y la Galería Jardín (artículos tecnológicos). Los viajeros también pueden conseguir todo tipo de recuerdos para llevar a familiares y amigos.

Al igual que en muchos espacios públicos de Buenos Aires, Florida es un escenario al aire libre para los artistas. La lista de espectáculos ocasionales es interminable: músicos, bailarines, humoristas, estatuas vivientes, dibujantes, ente otros, que generalmente eligen el cruce con Lavalle para conseguir más espectadores. Probablemente, esa multiplicidad de propuestas nos explique por qué es una peatonal llena de vida, sin importar la hora del día.

Foto: Latido Buenos Aires