La escultura Doríforo, o portador de la lanza, puede verse en el hall central del Museo Nacional de Bellas Artes, que queda en Av. Del Libertador 1473, hasta el 30 de junio y con entrada gratuita.

Se trata de una obra de dos mil años de antigüedad (creada en el siglo I, réplica de una del siglo V a.C ), de dos metros de altura y 750 kilos de peso. El operativo para traerla desde el museo donde reside en Nápoles fue muy minucioso, teniendo en cuenta que nunca había sido trasladada a ningún lado desde su descubrimiento en Pompeya.

Todas las gestiones fueron auspiciadas por el gobierno de Italia como forma de conmemoración en Argentina de los 150 años de la unificación de ese país. Es una pieza antigua greco romana, que para muchos representa el nexo entre la antigua Italia y la de hoy, por eso tiene tanto peso simbólico que haya sido elegida para celebrar en este país donde gran parte de la población es descendiente de italianos.

¿Qué hace al Doríforo tan especial? No es sólo que es antíquisimo, sino que marcó un canon estético. Tiene las medidas exactas de lo que se suponía un cuerpo perfecto y armónico. No es una obra que valga millones, porque al ser un patrimonio histórico y artístico es invaluable. Sencillamente, no puede calcularse en dinero su valor.

Gran oportunidad para conocer su simétrica belleza de cerca, y darse una vuelta por el siempre magnífico Bellas Artes, abierto de martes a viernes de 12.30 a 20.30 o sábados y domingos de 9.30 a 20.30.

Foto: Caucasos