Florecen en la ciudad nuevos centros de idiomas para extranjeros en los que el concepto deja de ser el de aprender un idioma y pasa a ser el de sumergirse en él.

La propuesta de estos centros equilibra el día entre algunas clases con profesores nativos y salidas grupales para vivir realmente la ciudad. La duración puede llegar a un par de meses, pero la mayoría tiene opciones intensivas especiales de una semana.

Ese es el caso de IBL, que coordina los horarios durante esa semana con un programa especial de tango, de lunes a viernes. Además ofrecen visitas turísticas a los lugares más icónicos de la ciudad, acompañados por docentes de la escuela, y facilitan el alojamiento en casas de familia.

Por ese lado también viene la propuesta de VOS, que se presenta no como un instituto sino como un Club Cultural de Español. Por eso tienen agendadas actividades estables, como los lunes de cine en español, miércoles de tango y salsa o los jueves para salir a pasear. A mí me pareció fabuloso el Curso de chamuyo: clases de conversación con lunfardo y códigos típicos de la ciudad como valor agregado.

Más de un ciudadano local interesado en los idiomas se dio cuenta de la tendencia y proliferaron los emprendimientos de docentes y profesores universitarios, que también enseñan a distancia usando herramientas como Skype. A nivel académico se han abierto plazas para cubrir esas necesidades, como las especializaciones en español para extranjeros de la Universidad de la Plata o la Universidad del Salvador

La tendencia marca que ya nadie quiere aprender palabras sueltas porque sí. Hablar un idioma es también aprender a sentir la cultura en la que está vivo, así que no hables español: chamuyá.

Foto : Expanish