Ubicado en la esquina de Vera y Acevedo (Vera 699), en pleno barrio porteño de Villa Crespo, desde el 2010 se encuentra el Café Crespín. En medio de los miles de comercios que se levantan sin cesar en los alrededores como consecuencia del auge de la zona, Café Crespín es fiel a su esencia y atrae visitantes de todas partes.

Ya sean con la intención de desayunar, almorzar, merendar o hacer una especie de té cena, muy popular entre los extranjeros que se acercan hasta el lugar, siempre es una gran opción para cualquiera cerca de la zona.

No puedo pasar la oportunidad de recomendar sus rolls de canela, mejor conocidos como cinnamon rolls. Café Crespín los sirve tibios, con nueces y se derriten en la boca. Son insuperables. También cuenta con budines, cupcakes, french toasts, tortas, muffins y alfajores disponibles para hacer de tu mañana o tarde un momento ideal.

Para el mediodía o el brunch ofrecen papas, huevos revueltos, ensaladas, quesadillas, nachos y sandwiches. La limonada casera macerada con menta y servida con mucho hielo tiene un sabor exquisito y es insuperable en los días de calor.

Ambientado con toques de bar americano y muchos colores, te invita a quedarte a disfrutar de sus delicias. Sus camareras son muy amables y hay poquitas mesas, por lo que la atención generalmente, como fue mi caso, es rápida y eficiente. Hay WI-FI y tiene algunas mesas desparramadas en la vereda para aprovechar los días de sol.

Café Crespín abre sus puertas de martes a viernes 8 a 20 horas, sábados de 9 a 20 y domingos de 12 a 19.

Foto: Flickr / nina´s clicks