Restaurantes chinos hay miles en Buenos Aires, ya lo sabemos. Pero si miran bien, entre los miles de woksy rolls primavera , existe la Casa China ubicada en el centro de la Capital. Allí, sobre la calle Viamonte, te vas a encontrar con grandes puertas de hierro negro y un pasaje a un poco más que simple gastronomía oriental: directamente al corazón de su cultura.

Casa China no sólo es un restaurant sino que también funciona como un centro cultural, plantado en Viamonte 1476, entre las calles Paraná y Uruguay. En el primer piso podés encontrar su restaurant –recientemente reacondicionado, antes estaba en la planta baja- donde todos los días preparan comida oriental de la buena, a precios más que razonables.

La decoración es linda, tranquila. No está lleno de adornos tan propios de esa cultura como otros espacios similares. El servicio es amable dentro de las posibilidades que la barrera idiomática establece.

Muchas veces te puede pasar que no comprendan tu pedido o lo tengas que reiterar. Cansa y fastidia, pero al final siempre terminás comiendo lo que pediste.

Los precios son más que recomendables. Todos los mediodías tiene un menú ejecutivo por menos de $25 que incluye bebida. Se llena en esos momentos. Por la noche el servicio es más tranquilo y con más movimiento los viernes y sábados.

Si me preguntan a mi, el Mi-Fen de verdura no tiene desperdicio así como los clásicos spring rolls con zanahoria, brotes de soja y hongos. Son exquisitos y no están súper fritos.

Como les contaba antes, la Casa China también funciona como centro cultural de la comunidad oriental y tiene cursos y talleres a disposición para todos los interesados. Si bien no posee página web –lo que en estos tiempos 2.0 es un inconveniente para la difusión de las actividades- sólo queda acercarse hasta allí y luego de comer rico y hacer la digestión ir a preguntar.

Y un último detalle para todos los que adoren las baratijas y accesorios típicos que se venden en el barrio chino. En el espacio que quedó libre en la planta baja, donde antes estaba el restaurant, hoy pusieron un local de venta de artículos orientales.

Paraguas de papel, gatitos dorados y miles de tazas para el té con garabatos y dragones se posan en la estantería. Los precios son estándar pero todo es muy lindo. Un impulso dificil de combatir luego de almorzar.

Foto: Guía Óleo