Hacía mucho tiempo que tenía ganas de pasar y tomar el té en Le Ble. Este lugarcito, con dos sucursales en Buenos Aires, tiene gran fama por sus tés ricos y sus panes calentitos.

Como toda experiencia en la vida, tuvo grandes cosas y algunas decepciones. Yo acudí al local sobre la avenida Dorrego 999 y esquina con Vera (hay otro en Álvarez Thomas 899). Lo primero que pude observar es la gran cantidad de gente que había tenido la misma idea que yo.

Una fila larga esperaba poder entrar y sentarse. El vaso medio lleno es que las mesas se desocupaban rápido y, en menos de media hora, estaba acomodada.

La ambientación en básica, sobre todo si tenemos en cuenta que Le Ble se destaca por su pastelería y panificados. Honestamente, esperaba aires un poco más franceses, más cuidados, menos minimalistas.

Podés acercarte al mostrador donde exhiben las tortas del día y demás cosas ricas que podés consumir. Varía siempre y lo que hay es básicamente lo disponible ese día.

Pedí un té muy rico a base de jazmín y té negro. La carta de blends es reducida pero aprovechable. Sirven un vaso de granola con frutos secos, rojos y yogur muy destacable y la verdad que de la pastelería no me queda mucho para resaltar. Nada es feo. Simplemente, nada me tentó como para pedirlo.

Y éste es el momento donde valió la pena haberme tomado el subte y esperado para entrar a Le Ble: su 2x1 en sus panes a partir de las 19. Dado que cierran a las 20, siempre realizan esta barata para liquidar las existencias del día. Me llevé a casa panes de salvado, nuez y almendras; de calabaza y semillas de sésamo y de pimientos y orégano. Todo por menos de 10 pesos. Increíble.

Le voy a dar otra oportunidad a este lugarcito. Quizás pruebe la otra sucursal para cambiar un poco. Les recomiendo que ustedes también vayan y quizás les toque un día menos ruidoso y con cosas más tentadoras.

Foto: Guía Epicureo