Antes había pocos lugares del estilo de Los Sabios. Hoy, con el auge de la conciencia ecológica y tanta gente en contra de la matanza animal y el consumo de carnes, son más. Espacios destinados a comer sano, rico y todo lo que quieras por mucha menos plata de la que te imaginás. ¿Me vas a decir que no te interesa ni un poquito?

Los Sabios es uno de los últimos de este estilo que descubrí, aunque parece que tiene un largo tiempo allí en el barrio de Almagro y su reputación lo precede. Cualquiera que viva por la zona o que se considere un vegetariano de ley lo conoce y quiere bastante.

Sobre la avenida Corrientes 3733, en un local un poco raro, ya que tiene una puerta clausurada hace años en medio. El local es sobrio, muy podríamos decir (casi como si no hubiera un restaurant ahí). No hay más que las islas donde te servís la comida, mesas y sillas de hierro, que de decoración no tienen nada.

Ah, y los carteles. Cuando te sientes o camines por el lugar vas a notar carteles de colores que explican que lo que desperdicies será cobrado. Se trata de una forma de evitar que la gula nos gane y nos sirvamos comida para luego dejarla en el plato. Sólo se consume lo que efectivamente será ingerido.

El servicio es escueto. Sólo tienen que traerte la bebida al principio y venir a cobrarte el precio fijo más lo que hayas consumido al final. Es por eso que la verdad jamás te vas a quejar de un mozo, es más probablemente ni los notes.

Sobre la comida: hay de todo. Si querés probar un poco de cada cosa te recomiendo que vayas temprano. Reponen sí, pero jamás será lo mismo. Restituyen lo que tienen o lo que ven que se termina demasiado rápido, pero nunca es igual a como empezó el servicio.

Hay soja en muchas formas –en budines, empanadas, milanesas, etc-, típicos platos asiáticos como el MI-FEN o wok de verduras. También vas a encontrar empanaditas primavera, algunas pastas secas o rellenas muy sabrosas, papas, batatas y budines de calabaza, espinaca y demás verduras.

A veces se les va la mano con la fritura y la comida te puede llegar a caer pesada pero, la mayoría de las veces, si comés medido (pensá que después del segundo plato lo que te pase ya no es culpa del restaurant) es una experiencia gratificante.

Los menúes tienen postre incluído. Podés servirte una vez helado y también visitar la isla de los postres cuantas veces creas necesario. Hay tortas, ensaladas de fruta, frutas frescas y flan generalmente. Algunas veces se vuelven locos y varían.

Es una gran opción para una comida sana, rica y muy barata. Los cubiertos rondan los 25 pesos (comida y postre). Los fines de semana y noches es un poco más caro aunque sigue siendo una ganga.

Abre todos los días a las 8 y está así hasta el cierre. Sólo trabaja efectivo, así que si querés pagar la cena el mes que viene abstenete. Si no, anda así como estás vestido a Los Sabios, que te juro que no te vas a arrepentir.

Foto: Guía Óleo