Cuanto más nos alejamos del Centro hacia la avenida General Paz, empezamos a encontrar una serie de barrios tranquilos y de casas bajas donde se respira otro aire. Uno de ellos es Villa Santa Rita, que se caracteriza por tener nada más y nada menos que 18 pasajes. Pero la historia no es tan tranquila últimamente, porque los vecinos del Pasaje Granville están pidiendo que se proteja el patrimonio arquitectónico, a causa de un eterno problema: la construcción de edificios y torres.

Granville es una pequeña calle peatonal, a la cual se accede desde la avenida Álvarez Jonte 3270, que puede pasar desapercibida si no prestamos mucha atención. Igualmente, si piden orientación, tengan en cuenta que se lo conoce popularmente como Pasaje La Puñalada: algunos dicen que se debe a su forma geográfica dentro de la manzana, mientras que otros hacen referencia a una puñalada durante una pelea de guapos a principios del siglo XX.

Este barrio dentro de otro, se caracteriza por tener canteros con distintas plantas: palmeritas, limoneros, damas de noche e higueras. Sin embargo, este espacio agradable y tranquilo donde viven catorce familias, está sufriendo inconvenientes por dos obras que se están haciendo en la manzana, que llegan hasta roturas en mármoles y escaleras.

Por eso, los vecinos se autoconvocaron para pedir medidas de protección, como las que están recibiendo lugares emblemáticos de la Ciudad. La idea es que no cambie la fisonomía ni la vida cotidiana de un barrio que, además, no tiene espacios verdes. Y, si se continúan autorizando construcciones, es difícil que alguna vez haya parques o plazas.

Aunque las nuevas edificaciones son una constante en toda la Capital y parecen inevitables, lo cierto es que deberían protegerse estos lugares que le dan un toque pintoresco a una Buenos Aires que está llena de puntos mágicos en todos los barrios. En definitiva, apelar al sentido común, como lo resumen los vecinos en pocas palabras: "Progreso no es destrucción. Preservación no es estancamiento".

Fotos: Vecinos del Pasaje La Puñalada