Las construcciones son un verdadero boom en muchos barrios de Buenos Aires que, de a poco, van cambiando su aspecto por la aparición de nuevos edificios. Pero más allá de afectar al patrimonio arquitectónico, algo de lo que ya se quejaron distintos grupos de vecinos, también traen un problema mayor: irregularidades que muchas veces pueden terminar en accidentes.

El tema es que no siempre resulta fácil denunciar lo que está mal y, encima, lograr que alguien escuche y tome cartas en el asunto. Pero eso está a punto de cambiar gracias a un sistema que, en principio, parece bastante ágil.

Se trata de un mecanismo de denuncias fotográficas del Gobierno porteño, que tiene como objetivo recibir reclamos por cualquier infracción que se cometa en una construcción. En un principio, se aceptan quejas por falta de pantallas protectoras, falta del cartel de permiso u aviso de obra, vereda intransitable o escombros en la vereda.

Una vez que toman la fotografía que documenta su reclamo, tienen que ingresar al Sistema Único de Atención Ciudadana. Ahí, les van a pedir sus datos personales, la dirección de la obra, una descripción de la falta y la fecha y hora en la cual sacaron la foto. Cuando completan todos los pasos, se envía un mail a la Agencia Gubernamental de Control.

Desde ahí, se hará una inspección o citará a los responsables de la empresa para que hagan su descargo. Como resultado de todo el proceso, pueden aplicarles una sanción que va desde los 3 mil a los 20 mil pesos.

Como complemento de esto, ya funcionan varios móviles en los barrios con mayor cantidad de obras nuevas, para que los vecinos puedan pedir información o presentar ahí mismo un reclamo. Me parece que, con la cantidad de construcciones que hay en la Ciudad, era hora de hacer algo para que haya más controles. Esperemos que cada presentación tenga un plazo de resolución adecuado, especialmente en los temas que pueden representar un riesgo para otras personas.

Foto: El Siglo Web