Palermo debe ser una suerte de epicentro para la movida gastronómica de la ciudad de Buenos Aires. Promedio, más de dos restaurantes se ubican en las calles más transitadas de uno de los barrios más top.

La Plaza de la Campaña del Desierto cumple algo de esa función. Con ferias los fines de semana, una gran fuente y juegos para chicos, nuclea a su alrededor una masa de restaurantes esperando que los conozcas.

Esta vez te presento a Janio. Este espacio gastronómico tiene sus años allí y debo haber ido un par de veces, algunas ya bien entrado el calor para aprovechar su terraza.

Sobre la calle Malabia 1805, casi la esquina con Costa Rica, el establecimiento es fruto del proyecto de tres amigos. Janio fue uno de ellos.

La ambientación es clásica, palermera si se puede decir. Muchos tonos de violeta, mesas con manteles blancos puestas para el almuerzo o la cena y una terraza que tiene una de las vistas más lindas. Hay sillones y un ambiente cómodo y jovial.

El servicio la vez que fui fue bueno, correcto. No me dieron mayores recomendaciones ni explicaciones pero todo salió y llegó a tiempos a la mesa. No esperé nunca –y eso ya es mucho decir en este barrio-.

Para todas las mañanas hay los clásicos desayunos que podés encontrar por la zona. Se destaca el “buffet” donde hay frutas, fiambres, facturas, huevos revueltos, panes, muffins, budines, tostadas, pastelería, yogur, cereales e infusiones. Casi un almuerzo te diría.

Los platos son originales y muy ricos. Hay sopas, ensaladas, carnes varias y pescados. Recomiendo lo que comí una vez: unos ravioles de queso de cabra que eran increíbles. De postre probé un volcán de chocolate que fue un sueño. En pocos lugares lo realizan correctamente, así que aprovechalo.

No sé cómo estarán los precios actualizados pero esperá la tarifa típica del barrio. Trabajan con todas las tarjetas y abren de lunes a domingos desde las 8 hasta el cierre.

Foto: Janio