Ya sabemos que nuestra querida y eterna Buenos Aires es una ciudad muy cosmopolita. Los porteños solemos recibir con los brazos abiertos muchas costumbres e ideas de afuera, algunas de ellas se nos van impregnando hasta formar parte de lo cotidiano.

Sabemos que el barrio de Palermo - y sus tantas denominaciones - se ha convertido en la última década en una zona casi exclusivamente dedicada al entretenimiento y la gastronomía donde conviven todo tipo de propuestas que van desde la comida internacional o étnica hasta clásicos reciclados con toques new age.

Es curioso que en esta misma zona todavía se mantengan casi en secreto algunos restaurantes fuera del circuito oficial como joyas underground. Tal es el caso de las propuestas que les traemos el día de hoy.

El Club Armenio, parte de la UGAB, Unión General Armenia de Beneficencia, tiene su sede que funciona como complejo social y deportivo en el barrio de Palermo. La organización que nuclea a inmigrantes y descendientes armenios en la ciudad se dedica a difundir la cultura armenia. Todos los viernes a partir del mes de marzo funciona el restaurante o Cena de los viernes en el subsuelo de la sede. Allí se pueden probar platos típicos armenios a precios muy razonables en un ambiente familiar y relajado. Lo interesante de la propuesta reside en que los mozos y camareras son los jóvenes de familias armenias, que trabajan para juntar dinero para realizar su viaje a Armenia al terminar el colegio secundario. La cocina está a cargo de las madres y abuelas, lo que hace que la comida sea realmente buena, casera y abundante. Los postres son de lo más recomendable.

Suele haber una demostración de danzas típicas armenias y por un costo extra se puede pedir la lectura de la borra del café. Un lugar muy divertido, ideal para familias o grupos de amigos donde la calidad del servicio tal vez no sea lo principal sino disfrutar de la comida y una atmósfera muy agradable. La UGAB se encuentra en Armenia 1322. Se aconseja reservar porque suele ser muy concurrido y consultar la fecha de temporada.

El Club Eros, como su nombre lo indica, es uno de los pocos sobrevivientes entre los clásicos clubes de barrio. Allí funciona el restaurante, una cancha de fútbol y se dictan clases de tango, entre otras actividades culturales. Con sede en una vieja casa de estilo colonial, el restaurante del club Eros es el lugar ideal para una buena comida generosa, bien de bodegón porteño. La decoración es austera y no se le da mucha importancia a la formalidad en la atención. En los últimos años ha tenido un crecimiento de público ya que muchos buscan una vuelta a lo básico. Aquí se pueden encontrar los clásicos como Milanesas con papas fritas y pastas en porciones muy abundantes a buenos precios. El Club Eros se encuentra en Uriarte 1609, abre sus puertas de lunes a domingos al mediodía y a la noche.