Hoy, 17 de agosto, se conmemora en Argentina un nuevo aniversario del fallecimiento del General José de San Martín. Nacido en Yapeyú, Corrientes, el 25 de febrero de 1778 y conocido como Libertador de la Patria, también estuvo a cargo del cruce de los Andes dentro del marco de la Campaña Libertadora en Chile en 1817. San Martín es uno de los personajes históricos más queridos en el país. Además de su trayectoria militar y destacada participación en los movimientos por la independencia de varios países sudamericanos, también se suele destacar su costado más humano, ya que se lo señala como un ejemplo de ética, coraje y austeridad.

Luego del fallecimiento de su esposa Remedios de Escalada de San Martín en 1823, decide radicarse en Europa junto con su hija Merceditas, pero siempre manteniéndose en contacto con la causa de la independencia. Durante el exilio escribe las famosas Máximas para su hija, una serie de consejos y enseñanzas para la vida que aún hoy en día no pierden validez. San Martín falleció en Boulogne Sur Mer, Francia, el 17 de Agosto de 1850.

Para ver en Buenos Aires

Numerosas plazas y calles en la ciudad y a lo largo del país llevan el nombre del Libertador. También existen monumentos en su homenaje en muchas otras capitales de Sudamérica. En nuestra ciudad, estos son los puntos más destacados:

  • Plaza San Martín: en esta plaza, ubicada en la zona de Retiro, se encuentra un monumento del General a caballo.

  • Cementerio de la Recoleta: allí descansan los restos de Remedios de Escalada de San Martín, esposa del General y madre de su única hija. El sepulcro fue construído en 1823 a pedido de San Martín.

  • Catedral de Buenos Aires: en 1880, los restos del Libertador fueron repatriados. Desde ese entonces, descansa en un mauseleo en la Catedral de la ciudad, donde se los puede visitar. Dos datos curiosos: San Martín contrajo matrimonio con Remedios de Escalada en la misma catedral donde se encuentran sus restos. La posición inclinada del ferétro se debe a un error de cálculo: se esperaba un ataúd más pequeño que el que finalmente llegó de Francia y no había espacio suficiente para colocarlo acostado.