La carne es un componente fundamental de la cultura, no sólo culinaria, de la Argentina. La carne vacuna fue un elemento fundamental de la economía colonial de Buenos Aires, y todavía lo sigue siendo, por eso no es extraño que uno de los principales atractivos de la ciudad porteña sea su oferta en parrillas.

Por supuesto, hay una cantidad abundante de parrillas alrededor de la ciudad. ¿Será Buenos Aires una de las ciudades más carnívoras del mundo? No lo sabemos con seguridad, pero lo que sí sabemos es que tiene las carnes más suculentas del mundo, y no es para alardear. Pero entre tanta oferta, ¿cómo saber qué parrillas elegir? Las hay familiares, modernas, de fusión, y con muchos otros elementos más, así que preparamos un recorrido por los barrios para mostrar cuáles son algunas de las mejores parrillas de Capital. He aquí nuestro top ten:

  • La Primitiva: en el corazón del barrio de Belgrano, casi llegando a Coghlan, La Primitiva es una parrilla chica pero elegante que tiene una oferta interesantísima y una de las carnes más tiernas de la Ciudad. No solamente cuenta con carne asada en su carta, sino que además ofrece ensaladas para los que le quieren rehuir a la carne, pastas, y otras opciones. La entraña acompañada de uno de los inventos de la casa, las papas princesa (unos buñuelos de papa gigantescos rellenos con queso). Está ubicada en Cramer 2704 y se puede comer por un promedio de 70 pesos.

  • La Bistecca: en Puerto Madero no solamente podemos visitar el puente de la Mujer. También se puede comer parrilla, y una de las ofertas más interesantes viene desde La Bistecca, una cadena de restaurantes que no por ser una cadena disminuye su calidad. Se trata de un tenedor libre, pero además de la oferta típica (fiambres, pastas y minutas) también tiene una selección de parrilla impresionante. Con unos 50 pesos por persona, se puede comer lo que se quiere, con una calidad excelente. Está ubicada en Alicia Moreau  de Justo 1890.

  • La Taberna de Roberto: en pleno Boedo y a una cuadra de la avenida Garay, se esconde esta enigmática parrilla que en sus ventanales reza “Restaurant Turf”. No sabemos por qué ni cómo llegó esa inscripción ahí; lo que sí sabemos es que tiene una interesante parrillada para dos y a un buen precio: por cincuenta pesos pueden comer dos personas (pero ojo, sin vino). Roberto y su señora adquirieron la parrilla hace algunos años y desde ese entonces son un entorno familiar y campestre, con una ambientación de boliche de barrio. La dirección exacta es Castro Barros e Inclán, una zona más que tranquila.

  • Lo de Rosendo: muy cerca de La Taberna de Roberto, en la esquina de Castro Barros y Venezuela, se encuentra Lo de Rosendo. Todavía no llegó a estar a la altura de sus grandes épocas, hace algunos años, pero aún se come bien y los fines de semana la parrilla se llena de gente que espera un largo tiempo para comer. La parrillada es abundante y se puede acompañar con el vino de la casa para no gastar más de un promedio entre 60 y 70 pesos.

  • El Boliche de Darío: en Floresta también se come asado, y muy bien. Una de las joyitas que tiene escondidas el barrio es El Boliche de Darío, un establecimiento familiar que además de parrilla nos ofrece pastas y minutas. Con 50 pesos se puede comer, porque es parrilla libre, con bebida y postre por separado en la cuenta. Está ubicada en la avenida Corro 399, pero también tiene una sucursal en Caballito, en la avenida Gaona 1584.

  • La Escondida: volvemos corriendo a Belgrano, que también tiene sus secretos escondidos. Justamente, la parrilla La Escondida es uno de los secretos mejores guardados del barrio, y muy cerquita de Núñez, nos ofrece carnes tiernísima y un salad bar gratuito para los que pidan cualquier corte de carne. Una de las especialidades de la casa que no se pueden perder es el ojo de bife La Escondida: el corte de carne más tierno que puede existir, acompañado de panceta con una guarnición de papas rejilla. Y si todavía te queda espacio, podés comer toda la ensalada que quieras del salad bar. Es un poco más cara, con un promedio de 80 pesos por persona, pero garantiza que todos se vayan bien contentos. Está ubicada en Arcos 3200, en una esquina con una decoración bien pintoresca y mesas de madera rústicas.

  • El 22: en Villa Crespo, la parrilla El 22 toma su nombre de la numerología de la Quiniela. El 22 es el número del loco, y las carnes de El 22 son realmente una locura. Las ensaladas también son un plato fuerte, créase o no, y las carnes, de tan enormes, son para compartir. Aunque la carne está buenísima, el precio es para pensar: entre dos personas se pueden gastar unos 80 pesos cada una, incluyendo la bebida. Está ubicado en Jufré 1085, llegando a Godoy Cruz.

  • Jackie O.: Las Cañitas es uno de los barrios más exclusivos, entre Palermo y Belgrano, y también cuenta con una oferta gastronómica abundante. En esa oferta se encuentra Jackie O., una linda y moderna propuesta para afrontar el asado nuestro de cada día. Algunos serán bastante recelosos de esto y pensarán que se trata de un establecimiento de modernos, pero están equivocados. Sugerimos probarla porque es un lugar para volver. Está ubicada en Báez 317.

  • Lo de Paka: En Núñez, Lo de Paka es una opción obligada. Cerca de la vía, con la tranquilidad que ofrece el barrio durante la noche, las especialidades de Lo de Paka residen en sus carnes súper tiernas y su provoleta gigante y maravillosa. Ojo, porque también tienen una oferta de pastas muy buena que no se puede dejar de lado. Está ubicada en la avenida Congreso 2011, a una cuadra de las vías del tren, esquina O’Higgins.

  • Hasta el Huesito: nos transportamos por última vez hasta el barrio de La Boca, donde nos topamos con la parrilla Hasta el Huesito. Es que, por cierto, las carnes de esta parrilla nos van a dar ganas de chupar el hueso cuando no tengamos más nada que comer. Tienen precios económicos, y una variedad interesante en la carta. Pero si van, no pueden dejar de pedir la bondiola de cerdo asada, súper tierna y gustosa. Está ubicada en la avenida Almirante Brown 160.

¿Tienen sus propias sugerencias? Sabemos que parrillas hay muchas y cada uno tiene su favorito, así que escuchamos consejos.

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