Nos entristece mucho enterarnos cuando lugares históricos para la Ciudad de Buenos Aires cierran sus puertas. En esta oportunidad, nos enteramos que La Cantina de David, un clásico gastronómico y futbolero del barrio de Chacarita, no existirá más. En su lugar, será erigido un complejo de departamentos de ocho pisos.

¿Qué sucederá con la Cantina? La desarrolladora inmobiliaria palermitana Grupo Hausland, existente desde 2003, construirá en el lugar de la Cantina "La Musa XI", un edificio que combinará departamentos con espacios para oficinas. No se trata de la primera vez que sucede algo así, y hasta la Confitería Richmond, aunque por motivos diferentes, está en peligro.

La Cantina de David experimentó su auge en los años '80, cuando era elegido por los deportistas más importantes del momento como punto de reunión y diversión. En realidad, el restaurante fue fundado a comienzos de la década del '50, por David La Regina. Inmigrante italiano, y casi recién llegado, con ayuda de su familia fue levantando la Cantina hasta transformarla en un establecimiento familiar, moderno, y con una carta de comidas envidiable.

En La Cantina de David, ubicada en esa zona dudosa que no se sabe si pertenece a Palermo o a Chacarita, casi en la esquina de Córdoba y Jorge Newbery, las porciones eran abundantes y los camareros educados y profesionales. Por la calidad del servicio era elegido por los miembros del plantel del club River Plate, como Enzo Franchescoli, Antonio Alzamendi y Héctor "Bambino" Veira.

Curiosamente, la Cantina era tan buena que también los miembros de Boca Juniors eran habitués. En 1981, para festejar la victoria en el Campeonato Metropolitano, los boquenses cenaron en el restaurant. Uno de los invitados y principales figuras del campeonato: Diego Armando Maradona.

Desde ese entonces, La Cantina de David ha sido considerada un centro de pasión gastronómica y futbolera. Algunas de sus comidas más aclamadas eran los tagliatellis con escarparo (por supuesto que La Regina le ponía especial atención a los platos italianos, su país de origen) y la chambotta, vegetales asados marinados con aceite de oliva. Pero también había un buen servicio de minutas y parrilla.

Durante un tiempo, la Cantina también se transformó en un epicentro para que los turistas pudieran apreciar algo de su mobiliario congelado en el tiempo, que retrataba la última moda de los años '60, y sus comidas típicas. Pero, con el correr de los años, las dificultades económicas fueron mayores y los dueños se vieron obligados a venderla. Cantina, serás extrañada.

Foto: Francis Mariani en Flickr