Buenos Aires cuenta con varios museos excelentes que no tienen nada que envidiar a los de las principales del mundo. Ya sean públicos -como el reciclado MAMBA, el legendario Museo de Bellas Artes- o colecciones privadas que se ofrecen al público, como el MALBA, hacen de Buenos Aires una ciudad con una gran oferta cultural. Hoy vamos a hablar de museos, sí, pero de esos que tal vez no sean tan conocidos y consideramos que igualmente merecen una visita.

 

  • Museo Nacional de la Historia del Traje:Como su nombre lo indica, el Museo del traje se dedica al estudio y la conservación de piezas de vestimenta urbana de diversas épocas y lugares. La colección del museo está organizada en secciones como vestimenta de ceremonia, diaria, deportiva, regiones y una parte especial de accesorios. En cada sala se exhiben piezas de distintas épocas pero hay dos salas especiales en las que se muestran trajes de boda y la moda de los años 80. Además de la colección permanente se realizan muestras periódicas y el museo cuenta con una amplia biblioteca especializada. Uno de los lugares preferidos de los estudiantes de diseño de indumentaria y vestuaristas de la ciudad que vale la pena conocer.  Chile 832

  • Museo de la Deuda Externa: Sí, así es. En Buenos Aires hasta la deuda externa cuenta con su propio museo. Se trata de una muestra ubicada en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, que abrió sus puertas en 2005. Es un recorrido histórico que busca explicar la deuda desde sus orígenes hasta la actualidad, incentivar la memoria histórica y analizar las consecuencias y el impacto de este hecho en la vida de los argentinos. Un museo curioso, pero al ser una muestra pequeña se la puede visitar en cualquier momento y aprender un poco más sobre la famosa deuda de la que tanto escuchamos hablar muchas veces sin saber exactamente de dónde surgió.  José E. Uriburu 781 - 1° piso (Edificio Anexo de la FCE)

  • Museo Fotográfico Simik: El museo Simik es atípico. Comenzó a funcionar en el año 2002 con una primera vitrina montada en el Bar Palacio, un tradicional café de barrio en Chacarita y de ahí no paró de crecer. Fue creado por Alejandro Simik, fotógrafo publicitario, de ahí su nombre. La colección incluye cámaras fotográficas de diversas épocas como una forma de mostrar la evolución de la fotografía. Sin lugar a dudas, visitar este museo-bar es una experiencia interesante. Entre las vitrinas donde se exhiben las cámaras antiguas y el aire atemporal del Bar Palacio se puede apreciar el paso del tiempo que intenta mostrar la colección. También hay actividades abiertas al público y se dictan talleres de fotografía.Lo mejor es que se puede sentarse a tomar algo allí mismo, en la propia sala de exhibición.  Av Federico Lacroze 3901 (Abierto de lunes a sábados, de 8 a 24)

  • Museo de Arte Popular José Hernández: Este museo es uno de los más lindos de la ciudad. Se dedica exclusivamente al arte popular argentino en todas sus variantes centrándose en las artesanías. Las colección incluye trabajos en platería, textiles, cueros y cestería. Lleva el nombre del autor del clásico Martín Fierro, por lo que se nota el rescate de la cultura gauchesca. Pero además, el museo en sí, es un lugar que vale la pena: una construcción petit hotel de dos plantas con un jardín interno donde se puede hacer una parada durante el paseo.  Av. del Libertador 2373.

  • Museo de Patología: Para terminar con este recorrido de los museos ocultos, uno de los más raros. Depende del Departamento de Patología de la Facultad de Medicina de la UBA, se trata de un lugar donde se muestran concretamente virus y patologías. En principio dedicado a alumnos e investigadores, también los curiosos pueden visitarlo, aunque se debe tener una cita previa. Una advertencia: no es un lugar para personas impresionables.  Uriburu 950, 4to piso.

 

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