Todos los días, generamos en Buenos Aires una cantidad enorme de basura. Y si bien trasladarla a los rellenos sanitarios o reciclarla es un tema complejo, mantenerla apenas unas horas en la calle hasta que pase el camión recolector, también es todo un problema. Desde hace varios años, en muchos barrios se instalaron contenedores, con la idea de tener una mayor organización y limpieza. Pero ese práctico sistema, ya tiene un sucesor.

En mi barrio ya hace un buen tiempo que existen los contenedores y, desde el primer día en que se colocaron, hubo un cambio radical en las veredas: en vez de haber bolsas rotas por toda la cuadra, los residuos pasaron a estar concentrados en un sólo lugar. Incluso, en una ocasión que incendiaron el equipamiento, la empresa encargada lo repuso en cuestión de horas con un simple llamado (y el control posterior del Gobierno porteño).

Más allá de esto, hay zonas en las cuales la basura está igualmente desparramada, con lo cual no se cumple del todo la misión original. Es por eso que, para aumentar la higiene, evitar olores y reducir la contaminación visual, desde hoy mismo empezaron a funcionar los contenedores soterrados en pleno Caballito. Justamente, uno de los puntos de la Capital que más creció en los últimos años, por la cantidad de edificios que se construyeron.

¿De qué se trata? En la vereda se ven dos buzones metálicos, que están conectados a contenedores subterráneos de 1100 litros. Después, unas dos veces por día (como mínimo), el camión de recolección levanta la plataforma donde están instalados y retira la basura. A la vez, se hace la misma limpieza que ya vemos con el sistema actual, dejando todo listo para un nuevo uso.

Esto, aparte de las ventajas que ya contamos, evita el robo y vandalismo que suele haber, al igual que tiene una estética más agradable. Por ahora, la intención del Ministerio de Espacio Público es implementar este mecanismo en locales de comida rápida, shoppings, hoteles e hipermercados, especialmente en la peatonal Florida. A mí, me parece una buena idea, aunque me pregunto cómo harán en las calles con veredas angostas. ¿Y a ustedes?

Foto: Diario Perfil