Los porteños estamos acostumbrados a oír como algunos suelen llamar a Buenos Aires la "Paris de Sudamérica". Sí, puede ser, pensamos. Se nota una gran influencia francesa y, tal vez,  algo de inglesa en la arquitectura, pero esta idea cobra sentido cuando un porteño llega a París. Claro, era cierto. Y la frase resuena en el inconsciente al ver calles que perfectamente podrían ser esas que caminamos todos los días.

Buenos Aires es una ciudad extraña. No es que eso sea algo malo, pero es una ciudad que esconde secretos. Acá se notan las influencias, se fusiona lo antiguo con lo moderno, se esconden joyas universales de la arquitectura y pareciera que detrás de cada lugar hubiera una historia para contar.

No sé si es Baires o París...

En el corazón del centro porteño, se esconde el [Pasaje Rivarola](http://eternabuenosaires.com/2011/01/el-pasaje-rivarola-y-su-doble-encanto. Con una extensión de sólo una cuadra entre las calles Bartolomé Mitre y Perón (al 1300), este pasaje se aparece como un oasis. Es algo así como una reserva de antiguedad en estilo neoclásico francés que remite a los típicos paisajes parisinos. Al visitarlo, no es raro encontrarse con la calle convertida en un set de filmación ya que es una locación preferida cuando se busca retratar esa atmósfera antigua. El Pasaje Rivarola es un claro ejemplo de París, escondido en pleno centro de la ciudad.

El juego de las diferencias

En pleno Puerto Madero, en el Dique 3, se encuentra el conocido Puente de la Mujer. Este puente peatonal giratorio inaugurado en 2001 es obra del ingeniero y arquitecto español Santiago Calatrava. Cabe destacar que se trata del único trabajo del renombrado arquitecto en América Latina. Fue creado a pedido del empresario Alberto González y construído en el País Vasco, ya que el tipo de acero con el que fue construído no se fabrica en Argentina.  Se dice que el diseño remite a una pareja bailando el tango. En realidad, esto puede resultar un tanto ambiguo, ya que asombra el parecido del Puente de la Mujer con el Puente Samuel Beckett que se encuentra sobre el Río Liffey en la ciudad de Dublín, Irlanda y que también es obra de Calatrava. Al comparar las fotos de ambos puentes parece estar frente a un juego de encontrar las diferencias en la imagen.

El Pasaje Rivarola y el Puente de la Mujer son sólo dos ejemplos de cosas de aquí y allá que pueden encontrarse en Buenos Aires. ¿Se les ocurre alguna otra?