El año pasado, el Teatro San Martín festejó sus primeros 50 años. Pero como dice la frase, los años no vienen solos y tanto su frente como parte de sus instalaciones, ya necesitaban una renovación acorde a uno de los teatros más importantes de Buenos Aires. Finalmente, tras más de un año de trabajos, la restauración empieza a dar sus frutos, porque este mediodía se inauguraron la nueva fachada del edificio y la modernización de algunas salas.

Si repasamos la historia del San Martín, veremos que se inauguró el 25 de mayo de 1960, homenajeando con su nombre al centenario del fallecimiento del General Don José de San Martín. El estilo del frente se denomina muro cortina, mientras que en su interior podemos encontrar tres salas, un cine y espacios de exposición, que están distribuidos en trece pisos y cuatro subsuelos.

Probablemente, al observar el resultado de las obras de restauración, no se noten demasiados cambios, más allá de la enorme publicidad sobre la izquierda. Es que se conservó la estética original, aunque esta vez fueron utilizados materiales más modernos. Así, una estructura de acero inoxidable reemplazó a la chapa de hierro plegada, mientras que se instaló un doble vidriado hermético que filtra los rayos ultravioletas. Esto dará más confort, al mismo tiempo que se ahorrará energía.

En el interior, la gran novedad es que hay un nuevo sistema de iluminación en la Sala Martín Coronado, gracias a los trabajos que se habían empezado en junio de este año. En definitiva, junto con las obras que están programadas para más adelante, es brindarle instalaciones más modernas a los cientos de miles de espectadores que pasan todos los años por el complejo.

Por otra parte, el Centro Cultural San Martín que da a la esquina de Sarmiento y Paraná, también está avanzando en su renovación. Como ya les contamos, la idea es aprovechar los subsuelos que nunca tuvieron un uso práctico, a los cuales se accederá por una pirámide que ya está instalada en la plaza seca. En estos días, las obras pasan por el enrejado perimetral y los accesos para público en general y discapacitados. Sin dudas, todas son tareas muy importantes para estos espacios de nuestra Capital donde siempre se respira cultura.