Uno de los íconos más importantes de la cultura porteña es Libertad Lamarque. Esta artista nació un día como hoy, un 24 de noviembre pero de 1909, y cambió el espectáculo de Buenos Aires para siempre. No se trata de una simple efemérides, sino también de recordar la extensa y genial carrera de Lamarque, que comenzó en su adolescencia.

Aunque Lamarque nació en Rosario y vivió gran parte de su vida en México, también fue una parte fundamental del espectáculo porteño, pues aquí inició su carrera y fue una de las personalidades más relevantes de la calle de los teatros, la Avenida Corrientes. De hecho, en 1926 Lamarque llegó a la calle Corrientes no como artista, sino como habitante. Allí se mudó con su familia, y se presentó ante el empresario del espectáculo Pascual Carcavallo, en ese entonces dueño del teatro El Nacional, quien vio algo en ella y la contrató (aunque también la envió a clases de actuación).

Lamarque comenzó a afianzar su popularidad como cantante de tangos, y así fue como estelarizó la primera película sonora argentina, ¡Tango! Durante la década del '30, Lamarque lideró un movimiento de mujeres cantoras que echaron por tierra las concepciones machistas del 2x4 y revolucionaron la escena, junto con Ada Falcón, Azucena Maizani y la propia Tita Merello.

La carrera de Lamarque, aunque más concentrada en el cine, se inició en el teatro. Después de casarse con un apuntador del teatro Smart llamado Emilio Romero, Lamarque participó de la obra El Conventillo de la Paloma, donde encantaba a sus espectadores con su voz. Así logró transformarse en una de las personalidades más grandes del espectáculo con apenas 30 años.

Según Lamarque, su carrera comenzó a menguar una vez que Juan Domingo Perón asumió la presidencia. Dicen las malas lenguas que la relación conflictiva que tenía Lamarque con la esposa de Perón, Eva, había detenido todo tipo de contratación de Lamarque. Aunque la cantante se reunió con Eva Perón en una oportunidad, siempre se negó que hubiera una prohibición de su persona en los teatros. Los empresarios creían un rumor fuerte que indicaba que Lamarque le había pegado ¡una bofetada! a "Evita", y decidieron no contratarla. Como muchos artistas, Lamarque eligió el exilio en México. También en ese país se consagraría como una artista excelente.

Por eso, aprovechamos este día de su aniversario para rememorar la carrera de Libertad Lamarque. Para verla en acción, compartimos un clip de la cantora en la película Besos Brujos:

Foto: Fabián Podestá