El pasillo de la estación Independencia de la Línea E del subte tenía un aspecto algo lúgubre, por la escasa iluminación y los tonos oscuros de sus paredes. Aunque no se compara con los problemas para viajar, llama la atención porque la construcción de la red tuvo siempre en cuenta la estética. Pero como les dije, eso es cosa del pasado, porque ese acceso recibió hoy un toque artístico que lo hace más agradable.

Este mediodía fue la inauguración, en una de las paredes del vestíbulo que corre bajo la Nueve de Julio, del mural que reproduce la obra Saliendo de Antonio Seguí. Es un trabajo en cerámica, de unos doce metros de ancho y dos de alto, compuesto por más de 600 cuadrados que se encargó de pintar un grupo de siete ceramistas en un taller de Balvanera.

Esta creación del artista cordobés pertenece a la serie sobre subterráneos que hizo en 1990 y, en cierta forma, es un espejo de la gente que pasa por el lugar. En mi caso particular, el fondo me recuerda a la estación Entre Ríos, que está a tan sólo dos paradas del lugar en dirección a Plaza de los Virreyes. Una dato es que ya hizo uno parecido para Lisboa, pero es el primero de este tipo que tiene en Buenos Aires.

A los que quieran conocer un poco más del autor, les cuento que Seguí nació en Córdoba en el año 1934 y, a lo largo de toda su carrera, recibió numerosos premios como el National Museum of Western Art, la V Bienal Internacional de Estampas de Tokio, el del Salón Latinoamericano de Dibujo y Grabado de Caracas o el argentino Konex de Platino.

Así que ya saben, cuando estén cerca del Centro porteño, en Independencia y Lima tienen una nueva obra de arte para conocer, sin necesidad de pagar el boleto. ¡Ah! Ojalá que esto se vuelva una sana costumbre. No sólo por el colorido que suma, sino también porque las paredes del pasillo fueron pintadas y mejoró la iluminación...