En Buenos Aires hay muchas calles donde se respira un aroma arrabalero y otras que recuerdan a grandes del tango, algo que ya vimos al hablar de barrios como Boedo o La Boca, por dar apenas unos ejemplos. Desde la tarde de ayer, se sumó a esa lista el Pasaje Carabelas, la peatonal que está detrás del Edificio del Plata, porque ahora lleva el nombre de Pasaje Enrique Cadícamo.

A raíz de una iniciativa del diputado Raúl Puy, que aprobó la Legislatura Porteña, ese tramo que está ubicado entre Juan Domingo Perón y Roque Sáenz Peña, se convirtió en un homenaje al poeta, escritor y autor teatral, que compuso más de 1300 tangos, valses y milongas. Incluso, llegó a escribir 23 temas que luego supo interpretar Carlos Gardel.

Algunos de sus tangos más recordados son Los mareados, Pompas de Jabón, Vieja Recova, Madame Ivonne (el último que grabó Gardel en la Argentina) o Pa’ que bailen los muchachos, pero también escribió libros y guiones teatrales o cinematográficos. Ante semejante trayectoria, fue homenajeado con los títulos de Ciudadano Ilustre de Buenos Aires y Personalidad Emérita de la Cultura Argentina.

Como pasa en estos casos, hubo un acto del cual participaron familiares y el cuarteto El Amanecer, que interpretó varios de sus tangos. También se colocó un cartel junto a la señal que indica la prohibición de circular en auto, que quizás parece algo peculiar, pero cumple con su misión de resaltar el homenaje. O, mejor dicho, otro reconocimiento a un gran artista que ayudó a darle una proyección internacional a nuestro dos por cuatro.

Foto: ArqAdrián