Si repasamos un poco la historia de Carlos Gardel, vamos a descubrir que tiene una discografía muy extensa, compuesta por unas 957 grabaciones que cubrieron 792 canciones distintas. Pero sin lugar a dudas, uno de sus años más prolíficos fue 1930, donde grabó más de cien temas. Y por eso, los discos y partituras de la época son protagonistas de una exposición en el Museo Casa Carlos Gardel.

Para entrar en clima, el zorzal criollo tuvo su debut en el Teatro Empire de Buenos Aires durante ese año, en medio de las giras por países europeos y las grabaciones de cortometrajes. Incluso, en ese entonces, participó de la filmación de la película Luces de Buenos Aires que produjo la Paramount francesa. Pero aunque fueron tiempos bien movidos, también tuvo espacio para grabar discos.

Y así, surgieron canciones como Yira-yira, Enfundá la mandolina, Tarde gris, A mi madre o Amor pagano. Todo, previo a regresar al continente europeo para filmar nuevos filmes, en los cuales se incorporó Alfredo Le Pera. Tiempo después, escribirían juntos grandes clásicos como Mi Buenos Aires Querido, Silencio, Volver o El Día Que Me Quieras.

Este repaso por un momento destacado de su carrera es a través de documentos y discos originales, los cuales se suman a los distintos objetos personales que se exponen permanentemente en este museo dedicado a un grande del tango. Pueden recorrer la muestra en Jean Jaurés 735, los días de semana (excepto los martes) de 11 a 18 y los sábados, domingos y feriados de 10 a 19. La entrada cuesta un peso, salvo los miércoles que es gratis.

Foto: Historia Total