A pocos metros de las flamantes y lujosas torres de Puerto Madero, encontramos un elegante edificio que nos remonta a la Buenos Aires de principios del siglo pasado: la Confitería Munich, que hoy está celebrando sus 84 años de existencia, tras haber sido un verdadero ícono del hoy desaparecido Balneario Municipal de la zona de Costanera Sur.

Su historia viene de cuando se creó, en 1918, una espacio de esparcimiento para el verano que estaba dirigida principalmente a las familias que no podían movilizarse hasta la Costa Atlántica. Junto con él, empezaron a proliferar los puestos de comida, por lo cual el intendente dispuso una solución: crear un polo gastronómico y, al mismo tiempo, prohibir la venta de alimentos fuera de esos lugares.

Como parte de ese proyecto, el 21 de diciembre de 1927 fue la inauguración de esta confitería en la avenida de los Italianos 851, tras una obra que llevó a cabo el arquitecto húngaro Andrés Kálna. Con una construcción de estilo art decó, en su menú se destacaban las comidas y bebidas alemanas (por eso también se la conoció como cervecería), aunque la cerveza provenía de Quilmes.

Por sus mesas pasaron grandes personalidades como Leopoldo Lugones, Alfredo Palacios, Alfonsina Storni, Belisario Roldán y Juan Manuel Fangio. E, incluso, más de una vez cantó ahí el genial Carlos Gardel, enriqueciendo el paseo cultural que se formó en esa zona junto con los teatros de sus alrededores, por los cuales pasaron artistas de variedades, cómicos, cantantes e ilusionistas.

Entre la contaminación del Río de la Plata que se acentuó en los años '60, y los precios que ya dejaban afuera a gran parte de los obreros, debió cerrar en 1970. Tras muchos años habitada por personas sin hogar, la Munich se convirtió primero en el Museo de las Telecomunicaciones y, posteriormente, en la actual sede de la Dirección General de Museos.

Hoy en día, este espacio se usa para exposiciones, espectáculos artísticos y hasta para albergar la Biblioteca del Patrimonio Gastronómico, donde todos tenemos la posibilidad de consultar recetas correspondientes a la gastronomía porteña de varias épocas y conocer más sobre el edificio. Si quieren visitarla, les cuento que funciona de lunes a viernes de 14 a 18 y los sábados, domingos y feriados de 10 a 19.

Foto: Neurozee