Para quienes todavía no lo conocen, el Automóvil Club Argentino (ACA) es una organización sin fines de lucro, que ofrece una serie de servicios relacionados con el auto y el turismo. Su sede central queda en el barrio de Recoleta donde, además de hacer los distintos trámites, es posible repasar la historia del automovilismo y tener una vista privilegiada de Buenos Aires.

El edificio, que está ubicado en la avenida del Libertador 1850, fue construido en 1942 para albergar esta casa matriz donde alguna vez funcionó el Armenonville, un restaurante y sala de espectáculos que frecuentaban importantes figuras. La tarea fue encargada a un grupo de destacados arquitectos que adherían al movimiento racionalista argentino.

La inauguración fue el 27 de diciembre de 1942 y, desde ese entonces, es todo un ícono de la arquitectura moderna de nuestro país. Hoy en día, está compuesto por la planta baja y doce pisos, entre los cuales encontramos un gran hall de acceso, salas de exposiciones, oficinas administrativas o un salón de actos, todos con decoración de frisos, murales y relieves.

Uno de los lugares más llamativos es el Museo del Automóvil, que tiene varios de los modelos que se pudieron ver a lo largo de la historia. Incluso, hay detalles como la patente número 1 del vehículo propiedad de Dalmiro Varela Castex, los primeros registros de conducir (tanto masculino como femenino), carruajes y surtidores de nafta correspondientes a varias épocas.

En su noveno piso, además, funcionó un restaurante y salón comedor que fue clausurado por la Municipalidad hace un tiempo. Sin embargo, el 10 de enero será reabierto para observar la Ciudad desde su mirador, desde el cual se ven el Barrio Parque, el Río de la Plata, el Puerto y los Bosques de Palermo. Para participar de esa visita, deben llamar el martes 3 de 9 a 15, al 4339-1900 internos 126 o 127. En cambio, si quieren conocer el museo, funciona de lunes a viernes de 10 a 17, siempre con entrada gratuita. Dos propuestas imperdibles.

Foto (CC): DRX358