Nos despedimos del 2011 con una noticia que parece verdaderamente alentadora: de acuerdo con los últimos números publicados por el Gobierno de la Ciudad, la cantidad de personas que viven en las calles porteñas ha disminuido este año, en un 32 por ciento. Según un relevamiento realizado el 17 de noviembre pasado, fueron 876 las personas que durmieron en la calle.

Por esta misma fecha, pero en 2010, eran 1.287 las personas que durmieron en veredas, plazas, entradas, guardias de hospitales, debajo de las autopistas, en terminales y estaciones, y más. El relevamiento se llevó a cabo a través del programa Buenos Aires Presente, del Ministerio de Desarrollo Social porteño.

Los datos todavía tienen que contrastarse con aquellos que fueron obtenidos durante el Censo 2010 del INDEC, pero de acuerdo con la organización Médicos del Mundo, son 15.253 las personas en situación de calle en Buenos Aires. Una diferencia abismal con la estadística presentada hoy. Es que este número incluye también a los niños, a las personas que duermen en paradores y refugios, y a los que reciben subsidios temporarios.

Esta nueva estadística nos deja ver también un poco de la historia de estas personas. El 88 por ciento de ellos son mayores de edad, entre los 18 y los 59 años, mientras que el 27 por ciento son porteños. Un 60 por ciento vienen de otras provincias, atraídos por oportunidades laborales. De estas casi 900 personas, el 23,6 por ciento consume sustancias tóxicas, en su mayoría alcohol.

Desde el Gobierno de la Ciudad, aseguran que el descenso tiene mucho que ver con el éxito del Operativo Frío, en el cual se elaboró un mapa de riesgo con familias con niños, mujeres embarazadas, personas con algún grado de discapacidad, y se les trató de proveer con una solución habitacional. La cantidad de profesionales que trabaja en este programa se ha triplicado, y se han abierto nuevos hogares para estas personas.

Sin embargo, desde Médicos del Mundo Argentina, apuntan una crítica que está bien merecida: “la situación de calle no es una fotografía y el problema no se limita a la cantidad de gente que pasó una noche en la calle”, afirmó Gonzalo Basile, el presidente de la entidad. De acuerdo con sus datos, son 15 mil y no 800, las personas que viven en la calle. La diferencia es amplia, así que habrá que esperar a los resultados del Censo para averiguar exactamente el número, y esperar a que se desarrolle una solución habitacional para todas estas personas.

Foto: Diario Clarín