A pesar de repetidos intentos del programa (y ley) Basura Cero, que busca reducir la cantidad de residuos de la Ciudad, Buenos Aires sigue desechando tanto como antes. De acuerdo con los últimos números, la Ciudad sigue sin poder descender el número de basura que todos los años se envía para su disposición final. La información fue relevada por el CEAMSE, y puede tener consecuencias en todos los ámbitos de la vida pública.

Tengamos en cuenta que la basura que emitimos tiene un impacto contaminante en el suelo, el agua y el aire. Ese es el propósito de todas las campañas de reciclaje que actualmente tiene la Ciudad, como por ejemplo, los contenedores diferenciados que se están instalando en diferentes barrios, y las “Escuelas Verdes” que buscan una concientización a largo plazo. Sin embargo, todavía no se están cosechando resultados.

La ley Basura Cero está vigente desde 2005, y ordena el descenso progresivo del tonelaje de basura que se envía anualmente a los rellenos. Sin embargo, casi parece que no existiera. Es que también hay un gran problema político de fondo, entre el Gobierno de la Ciudad y el Gobierno de la Provincia, que es la que tiene que recibir las toneladas de basura en los rellenos. Estas instalaciones, dedicadas a contener la basura, están recibiendo muchas protestas por parte de los vecinos del Conurbano. También el Gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, afirmó estar cansado de que no se hicieran intentos para cumplir la ley Basura Cero.

Ahora pasamos a los números, que son un poco más intimidantes. De acuerdo con la CEAMSE, empresa estatal encargada de administrar los residuos, este año (hasta octubre de 2011) se enviaron a enterrar 1.178.538 toneladas de basura, lo que quiere decir que, entre el año pasado y este, la cantidad de basura subió en un 1 por ciento. ¿Por qué no se está cumpliendo la ley?

La situación de la basura es grave, porque no solamente es un tema ambiental, sino que además, muy pronto no habrá dónde poner tanta basura. De los tres rellenos sanitarios administrados por la CEAMSE, dos tienen una orden judicial de cierre. No aguantan más basura. Por otro lado, el último que queda, en la zona de José León Suárez, solamente podrá aguantar basura por uno o dos años más. Mientras tanto, todo queda inmovilizado o se planean soluciones a largo plazo. A pesar de los contenedores diferenciados, la Ciudad tampoco ha hecho demasiados esfuerzos para educar a los vecinos, y se ha empecinado en gastar recursos en acuerdos de licencia con empresas recolectoras que solamente puede cubrir con contenedores el 25 por ciento de la Ciudad. Al final, ¿cómo lograrán resolver el problema?

Foto: Crónicas Porteñas