El boom de las construcciones en Buenos Aires continúa. Para el lamento de los vecinos de algunos barrios que ven cómo casas antiguas o abandonadas son reemplazadas por torres altísimas, además de Puerto Madero podemos contar a Palermo como uno de los barrios más demandados por las constructoras. Particularmente, la zona de la calle Scalabrini Ortiz, entre Soler y avenida Córdoba, está en la mira.

En estas ocho cuadras, se están construyendo 17 edificios. Sin embargo, no son las fatídicas torres, sino construcciones de no más de 10 pisos con departamentos pequeños y medianos, que cuentan con pileta, gimnasio y laundry, en su gran mayoría. También están equipados con locales comerciales en su planta baja.

De acuerdo con Diego Migliorisi, de la inmobiliaria y constructora del mismo nombre, en algunas declaraciones hechas al diario Clarín (nuestra fuente), este boom se remonta al año 2002, y arrancó en Palermo Soho a través de Scalabrini Ortiz. ¿Qué tiene de particular esta zona? La demanda que tiene de posibles compradores, al encontrarse tan cerca de las avenidas Córdoba y Santa Fe, y sus medios de transporte.

Una de las ideas detrás de estas construcciones es generar un nuevo polo comercial, a través de los locales instalados en la planta baja. De acuerdo con el código de zonificación de este sector, se pueden construir edificios aún más altos. Se apunta a construir una avenida más moderna, “desde el punto de vista de la construcción”, afirma Migliorisi.

Con la llegada de estos emprendimientos, también ha aumentado considerablemente el precio de comercialización de las viviendas de la zona. Las cocheras también están aumentando bastante el precio. Esta reacción del mercado es totalmente normal, dado que en cierto sentido se está revalorizando la zona. Los nuevos departamentos están orientados a gente joven, de clase media, pero también a extranjeros. La idea es que sean personas que necesiten estar cerca de los medios de transporte para trasladarse rápidamente a sus trabajos, pero que también disfruten de una zona tranquila.

Además de los 17 edificios que se están construyendo, también hay 3 que están recién estrenados. Asimismo, se está barajando la posibilidad de construir en algunos predios desocupados de la zona. ¿Qué piensan los vecinos? Podemos intuir que no están contentos, porque temen que construcciones de esta escala tengan un impacto negativo sobre los servicios públicos. Además, el miedo principal es que estas nuevas construcciones le cambien la “cara” al barrio, caracterizado por ser residencial, con su estética moderna.

¿Qué piensan ustedes sobre estas nuevas construcciones?

Foto: iProfesional