Después de dos días de calor intenso en los cuales hubo varias escenas como la que vemos en la foto, finalmente llegó el alivio a Buenos Aires, con temperaturas un poco más agradables. Si bien es un fenómeno muy común en cada verano porteño, lo cierto es que también nos da la pauta de que está cambiando el clima para volverse más tropical.

Según el experto Osvaldo Canziani, un físico y meteorólogo argentino que formó parte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático reconocido con el Premio Nobel de la Paz en 2007, la ola de calor que sufrimos "es parte de este gran cambio". Para eso, se basó en las temperaturas, lluvias y vientos que afectan a todo el área metropolitana y en el nivel del Río de la Plata.

Durante el día de ayer, estuvimos cerca de batir un récord histórico, pero de todas formas hay un aumento en las temperaturas mínimas, medias y máximas. A modo de ejemplo, el promedio subió 1,8 grados, algo que se nota más en verano por los golpes de calor. Al mismo tiempo, una crecida del río podría afectar el área costera que esté a menos de cinco metros del nivel del mar.

Tantas modificaciones pueden traer enfermedades como dengue, fiebre amarilla y leptospirosis, de las cuales algunas ya fueron noticia, especialmente en las zonas de villas de emergencia, donde es más común que haya objetos que puedan acumular agua durante tiempos muy prolongados. Un ejemplo de esto fue el dengue durante la epidemia que hubo en 2009.

¿Cómo evitamos esto? Canziani propone enfrentar ahora mismo cuestiones como la contaminación. Si bien algunos factores ayudan a que la Ciudad sea una de las menos contaminadas del mundo, debemos reducir las emisiones para minimizar el impacto del cambio climático. Y también, aprender a convivir con él, modificando nuestros hábitos para adaptarnos al nuevo contexto. Sin dudas, son varios detalles para que todos tomemos conciencia sobre el medio ambiente.

Foto: TN