Lentamente, vamos perdiendo los cines históricos de Buenos Aires. Después de cuatro décadas, el cine Atlas Lavalle ha cerrado definitivamente sus puertas para dejar lugar a un nuevo templo religioso. El cine permanecía cerrado desde 2010 pero recién ahora en su fachada podemos ver el slogan "Show de Fe - Iglesia Internacional de la Gracia de Dios". El cine Atlas era uno de los últimos bastiones cinematográficos que quedaban en la calle Lavalle. Ahora, solamente queda un puñado.

¿Qué ha pasado, entonces, con los cines tradicionales de la Ciudad? En su época de esplendor, en Buenos Aires llegó a tener 300 salas de cine construidas. Sin embargo, hoy en día los espectadores prefieren ir a los complejos de cine en los shoppings, que son más modernas y cuentan con más opciones en la cartelera. Otros también culpan a la influencia de la piratería, que nos permite conseguir copias de películas en la calle a un módico precio. Sino, también se pueden encontrar las películas en Internet.

El cine Lavalle fue construido sobre los cimientos del antiguo cine Metropol, y diseñado por los arquitectos Alberto Prebisch y José Luis Cuesta. Se inauguró en la década del '60, con un tamaño impactante para la época: una platea y dos bandejas con 1.900 butacas en total. El cine tenía además con una pantalla curva de 23,15 metros de ancho por 10,20 de alto. Por casi cuarenta años, esta pantalla fue considerada como la más grande del país. También contaba, a la mejor moda de los cines de ahora, con un bar con mesas, y en el primer piso llegaron a funcionar las oficinas de Sociedad Anónima Cinematográfica (SAC), la empresa que administraba la sala.

Por supuesto, los grandes estrenos internacionales no tardaron en llegar: en 1967, se inauguró oficialmente con la proyección de "Cómo robar un millón de dólares", de William Tyler. Pero además, no faltaron películas nacionales, como la conocida "El Santo de la Espada", del gran Leopoldo Torre Nilsson, en 1969. En los últimos años de su existencia, se había acoplado con el cine Normandie, formando un complejo de ocho salas para 3.000 espectadores (llamado, justamente, Atlas Lavalle).

Con esta triste novedad, los números de cines en Buenos Aires están menguando. El año pasado, a pesar de la protesta de los vecinos, cerró también el cine Tita Merello. Actualmente, se está tratando de reabrir la sala pero sin éxito. Es que los inversores tienen poco interés en salvar salas y cines si pueden conseguir réditos más grandes instalando grandes complejos en shoppings y centros comerciales donde tienen acceso a un público más masivo. Por otra parte, emprendimientos como el cine Gaumont no pueden salvar a todos. Lo cierto es que las noticias son tristes.

Foto: Radio fmQ