La semana pasada, nos enteramos sobre una nueva resolución en Buenos Aires, que establece la limitación del tránsito en la zona del Microcentro a partir del próximo 6 de febrero. El Gobierno porteño prohibe la circulación en varias calles de la Ciudad, de 11 a 16 horas, para evitar la congestión y los dolores de cabeza que naturalmente tienen los conductores en el Centro. Aunque se trata de una idea que puede beneficiarnos, gracias al Diario La Razón ya nos enteramos del primer grupo que está siendo perjudicado: los dueños y empleados de las cocheras del Centro.

La primera consecuencia que tendrá la resolución de restringir el tránsito en determinadas calles será la reducción del personal de las cocheras. De acuerdo con los propietarios, se verán "obligados" a despedir empleados dada la falta de necesidad que tendrán de los mismos. Muchos de ellos tienen horarios rotativos, algo que con la limitación horaria del tránsito, ya no va a ser necesario. Los propietarios también remarcaron que esta nueva resolución tendrá un impacto negativo en su actividad.

Por supuesto, no todas las cocheras están en la misma situación. ¿Qué pasa con las personas que residen dentro de las zonas restringidas y que tienen que circular con el auto en estos horarios? Y además, ¿qué sucederá con las personas que tengan cocheras mensuales abonadas? En ese caso, deberán gestionar un permiso en internet para poder ingresar a la zona dentro de los límites, y abonar 127 pesos por el trámite de autorización.

Recordemos que a partir del 6 de febrero, en Buenos Aires, una ciudad que tiene los estacionamientos más caros de Latinoamérica, los automovilistas no podrán circular en la calles ubicadas entre la avenida de Mayo, Leandro N. Alem, Córdoba y Carlos Pellegrini, con la excepción de Viamonte, la avenida Corrientes, y Diagonal Norte. Algunas secciones de otras calles también podrán ser transitadas, como San Martín, 25 de Mayo, Sarmiento, Bartolomé Mitre, Rivadavia y Esmeralda.

Los objetivos de este nuevo emprendimiento serán mejorar la calidad de vida de las personas, ya sea las que trabajan en el Centro o las que solamente están de visita, además de aumentar la seguridad vial y reducir la contaminación de la zona. Por supuesto, hay excepciones, pero desde ya nos podemos ir haciendo la idea de que nos vamos a tener que ajustar a esto. Y, quién sabe, puede ser el punto de partida para un nuevo Microcentro.

Foto: A vos Ciudad