Con la salida del 2011, nos vamos enterando de a poco acerca de algunas estadísticas interesantes sobre el año pasado. Como por ejemplo, las personas que viven en situación de calle en la Ciudad. En esta oportunidad, nos enteramos sobre cuál fue el principal motivo de quejas de los vecinos porteños: la falta de luz. El Gobierno de la Ciudad ya anunció un plan de reparación para este año, y además, adelantó que buscará reemplazar las lámparas actuales con luminarias más modernas y duraderas.

Los habitantes de Buenos Aires opinan que el mayor problema de la Ciudad son las luminarias que no funcionan. En segundo lugar del ranking de reclamos, se encuentran las veredas rotas y la falta de poda de los árboles. Los números fueron extraídos de las estadísticas del Sistema Único de Atención Ciudadana (SUACI): en total, hubo 19.825 reclamos por luces, 14.669 por veredas rotas, y 11.292 por poda de ramas. Estos fueron los pedidos relacionados con el espacio público, dado que en realidad, la mayor parte de las personas que ingresaron un reclamo lo hicieron para pedir viviendas para la población carenciada. Este tipo de reclamos recién se comenzó a aceptar a través de SUACI el año pasado.

En una comparativa con años anteriores, se recibió un 34 por ciento menos de reclamos que en 2010, en todas las categorías que existen. Sin embargo, llegar a casi 20 mil reclamos por parte de los vecinos es un número preocupante. En 2009, se habían registrado más de 200.000 reclamos. Los barrios más afectados fueron los del suroeste de Buenos Aires, como Mataderos, Liniers y Parque Avellaneda (la comuna 9), con una escasa iluminación pública en sus calles. Los siguieron los barrios pertenecientes a las comunas 7, 10 y 8, justamente los barrios que rodean a la 9.

Los vecinos de Buenos Aires son muy sensibles con el tema de las luminarias, pues las asocian a la inseguridad. Así, donde menos luz hay, más inseguro es. Para poder paliarlo, el ministerio de Espacio Público está llevando adelante un nuevo servicio de mantenimiento que buscará que las luces se mantengan en funcionamiento de forma continua. A largo plazo, también se busca hacer una renovación tecnológica, cambiando las luces halógenas que se tiene en este momento por un equipo más duradero y sustentable: tecnología LED. El sistema de reparación de luminarias comenzó el lunes 2 de enero, y tendrá un costo anual de 260 millones de pesos. La Ciudad se dividió en seis zonas, en las cuales prestará servicios una determinada empresa encargada de reparar y reemplazar las lámparas que no funcionen bien. Esperamos que el tema se solucione, para dejar más tranquilos a los vecinos.

Foto: El Mensajero Diario