La imagen del Microcentro porteño, durante los días hábiles, se caracteriza por una cantidad enorme de gente que va y viene constantemente, así como un montón de transportes públicos y privados que atraviesan la zona. Cuando termina la jornada laboral, el aspecto cambia de una forma radical, convirtiéndose en un lugar más tranquilo. Y eso es lo que busca fomentar ahora el Gobierno porteño.

En estos días, la gente del Ministerio de Espacio Público está elaborando un plan para cambiarle la cara al punto más convulsionado de Buenos Aires, a través de reformas, habilitación de nuevas peatonales, medidas de seguridad, modificaciones en el tránsito y hasta nuevos hábitos de higiene. El objetivo es que, después de trabajar, aprovechemos las propuestas actuales y futuras para pasear.

Uno de los cambios más notorios será la transformación de calles como Sarmiento y Juan Domingo Perón con áreas donde tengan prioridad los peatones, antes de fin de año. Como se hizo con Reconquista y Suipacha, habrá adoquines, veredas más anchas, ilumniación renovada, asientos, cestos y árboles. Esto se complementará con las restricciones para autos particulares y cambios en los límites de velocidad.

Por otra parte, dentro de unos meses comenzarán los trabajos para restaurar las fachadas de 15 edificios históricos, aunque todavía no se detalló cuáles. Y al mismo tiempo, habrá una restauración de las recovas de Leandro N. Alem y la colocación de luces y otros accesorios, así como la instalación de maceteros y plantas en la peatonal Florida.

Justamente, en esta calle, está el problema de los manteros, que lleva un largo tiempo sin una solución definitiva. Los policías que están afectados a este operativo de control, quedarán vigilando una vez que se resuelva y serán complementados con las 14 cámaras de seguridad que hay en la zona y otras cuatro que se instalaron en la punta del Obelisco.

Para terminar, ahí también llegarán los contenedores diferenciados, para que la limpieza sea más eficiente y no encontremos bolsas desparramadas por las veredas. Todos los puntos tienen la misión de invertir las estadísticas que nos hablan de que, cada día, circulan por el Microcentro un 70% de vehículos y un 30% de personas. Y, de paso, recuperar el esplendor de otras épocas. Ojalá que se haga realidad.

Foto: Viajeros