Tras las obras que hubo en el Puente Pacífico, llegan más novedades para quienes circulan habitualmente por Palermo y Belgrano: desde el miércoles, el Gobierno porteño cerrará el Viaducto Carranza, para hacer reformas que mejoren la circulación. Si todo sale como está previsto, los trabajos durarían aproximadamente un mes, durante el cual habrá que buscar alternativas.

El objetivo de estas tareas, que debían empezar hoy pero se postergaron por falta de señalización, es renovar toda la calzada, que está en mal estado desde hace años. El problema era que, por el tiempo que lleva hacer un recambio total, siempre se optó por poner parches. Para colmo, prácticamente es necesario empezar de cero, así no se sobrecarga la estructura.

Todavía no está definido si van a interrumpir el tránsito en todo el túnel que cruza por debajo de la línea Mitre, o cortar sólo algunos carriles. Pero lo cierto es que, desde y hacia el Centro, los vehículos tendrán que usar la misma alternativa: ir por Dorrego y Luis María Campos para retomar el recorrido original, algo que ya pasó durante la construcción del viaducto que llevó... ¡ocho años!

El proyecto original arrancó a fines de los '80, en una época donde se firmaron una serie de convenios para evitar los obstáculos que significaban los ferrocarriles, si bien no todos se llevaron a cabo. La inauguración fue en 23 de agosto de 1995, con unos 610 metros que sirven para conectar el final de la avenida Santa Fe con el principio de Cabildo.

Pese a los millones que se gastaron, apenas un año después se rompió el asfalto, comenzaron a generarse cataratas de agua ante cada lluvia fuerte en la Ciudad e, incluso, grandes congestiones de tránsito en hora pico. El tiempo nos dirá si, finalmente, se resolverán los inconvenientes que vienen de muy larga data.

Foto: Mi Buenos Ayres