Muchas veces se prometió una limpieza total del Riachuelo, pero todas se quedaron simplemente en el viejo anhelo, hasta que la Justicia ordenó ejecutar y acelerar los trabajos para que se haga realidad de una buena vez. Aunque con demoras, los gobernantes empezaron a cumplir con el mandato judicial y ahora, se aventuraron a anunciar una nueva fecha de culminación: el 9 de julio de 2016. ¿Llegarán?

La historia es larga y, si nos referimos a promesas, una de las tristemente célebres fueron los mil días que anunció María Julia Alsogaray hace poco más de 19 años. Pese a eso, Juan José Mussi, secretario de Medio Ambiente de la Nación, reconoció hoy que sueñan que "al cumplirse los 200 años de la Independencia, podríamos tener un Riachuelo saneado".

Pero el contexto es diferente al de los '90, porque la Corte Suprema de Justicia estableció en julio de 2008 que el Estado Nacional, el Gobierno de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires debían hacerse cargo del saneamiento, bajo el control del juez federal Luis Armella. Y así, las tareas se aceleraron, ante el riesgo de recibir todo tipo de sanciones por incumplimiento.

La última noticia que tenemos está relacionada con Lomas de Zamora, porque la cuenca Matanza-Riachuelo no es sólo el límite natural entre la Capital y el sur del conurbano bonaerense, sino que continúa dentro de la provincia. Se trata del desalojo de La Saladita para liberar el camino de sirga, es decir, una calle de 35 metros que debe existir junto a la orilla del río.

Dentro de nuestra Ciudad, hacia fin de año se mudaron las familias del asentamiento El Pueblito que estaba en el barrio de Pompeya, para mejorar su calidad de vida y también dejar espacio para el nuevo camino establecido por ley. El próximo paso será relocalizar a la Villa 21-24 de Barracas, donde vivirían casi 900 familias, las cuales hoy pueden sufrir enfermedades relacionadas con la contaminación.

Mientras tanto, Mussi cuenta que el objetivo para los próximos cinco años, es lograr que no haya "más vuelcos de ninguna naturaleza. Ni residuos sólidos domiciliarios, ni industriales, ni cloacales". Para eso, se está terminando una planta depuradora en Berazategui y se vienen otras dos, llamadas Fiorito y Acuba. En el Bicentenario de la Independencia, ¿seremos independientes de la contaminación?

Foto: Antonio Vázquez