Podemos decir que el Mercado de Hacienda de Liniers es un edificio histórico: nacido a fines del siglo XIX, estaba ubicado en las afueras de la Ciudad. Quizás se trató de un error en el cálculo de crecimiento de Buenos Aires, o quizás, no pensaron demasiado su ubicación, pero la cuestión es que el Mercado de Liniers quedó rodeado de la Ciudad sin darse cuenta. Sin embargo, una nueva ley de la Ciudad lo está obligando a retirarse a un predio en San Vicente, algo con lo que muchos legisladores y la gran mayoría de los vecinos están en desacuerdo.

En el año 2001, se dictó la ley 622 en la Legislatura porteña, que prohibe el ingreso de ganado vacuno en pie a la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de una ley peculiar, pues ya ha sido prorrogada en cinco oportunidades por los legisladores. La última prórroga se produjo el 22 de diciembre. Si bien el Mercado estaba pensado para ser construido y convivir en "las afueras" de la Ciudad, hoy en día está rodeado de casas bajas, fábricas, frigoríficos, y los barrios Ciudad Oculta y Manuel Dorrego.

El Mercado de Hacienda de Liniers tiene en total 34 hectáreas, y en él se llevan a cabo la mayoría de las transacciones ganaderas del país. En este Mercado son determinados los precios finales que tenemos que pagar los consumidores, por el juego de las cotizaciones de la carne. En el barrio de Mataderos, se produce el 20 por ciento de toda la faena del país, y la mitad de la del conurbano bonaerense. En números un poco más concretos, se trata de entre 40.000 y 50.000 cabezas de ganado que ingresan a la Ciudad por semana. Cuando la ley deje de ser prorrogada, esto no podrá suceder más.

Los administradores del Mercado compraron unas tierras en San Vicente para crear un nuevo mercado. Pero en este predio no hay obras, porque los consignatarios dicen que no tienen dinero para llevarlas a cabo. Y además, la estructura de San Vicente ha cambiado: lo que una vez era zona de campo, ahora está en plena ebullición con countries, casas y barrios cerrados. Por ende, dicen que no será una buena idea mover el Mercado allí. Además, muchos de los trabajadores del Mercado de Liniers viven en la zona de Mataderos, y tienen miedo de quedarse sin trabajo en caso de una eventual mudanza.

Finalmente, otro grupo que está protestando una posible partida del Mercado de Liniers es el de los vecinos. De acuerdo con ellos, si el predio queda vacío sería usurpado. Aunque muchos no descartaron la posibilidad de que se convierta en un parque público. Estos vecinos tienen que vivir además con los "efectos colaterales" de estar en un barrio lindante al Mercado: los desperdicios, que no son tratados correctamente y terminan contaminando el Riachuelo, el deterioro propio de tantos años de trabajo, los 400 camiones que todas las semanas dejan cabezas de ganado en el Mercado, y más.

Aunque nos fijamos mucho en los desperdicios, los vecinos están más preocupados por la eventual ocupación del Mercado Vacío. Es que por esa zona también se encuentra Ciudad Oculta, que además se encuentra en un estado de superpoblación y ya no tiene espacio para crecer. Un lugar como el Mercado de Liniers abandonado sería una gran tentación. Pero, por lo que parece a simple vista, tampoco en San Vicente están dispuestos a recibir al Mercado. Veremos cómo se desenvuelve esta novela.

Foto: Taringa