Muebles de roble macizo, vitrales majestuosos y un piano que se ofrece como verdadero alivio para los oídos resumen la ambientación de este maravilloso bar diseñado al más auténtico estilo inglés. Todo brilla en The New Brighton e invita a la fascinación: estar allí es como hacer una visita a la década de 1920 y rodearse de ciudadanos ilustres, figuras del tango y esos personajes retratados en las Caras y Caretas de la época. La atención óptima, caballerosa por la desbordante cordialidad, termina de completar esta mágica experiencia.

Sin embargo, The New Brighton no siempre fue un bar. Desde 1908 hasta 1976, el lugar que hoy ocupa en el 635 de la calle Sarmiento (antes Cuyo) fue una exclusiva y suntuosa boutique de moda llamada The Brighton a secas. Cuenta la historia que en 1925, Eduardo de Windsor, quien luego se convertiría en Eduardo VIII y renunciaría al trono para casarse con la americana Wallis Simpson, visitó el local y, como reconocimiento por el excelente servicio, obsequió al dueño de la boutique dos esculturas que representan las tres plumas del emblema de Gales. Todavía hoy se pueden apreciar esas figuras en el salón comedor, además de la estantería y la luminaria de esa época.

The New Brighton es una opción ideal para cualquier momento. Al mediodía, el restaurant ofrece menú ejecutivo. Por la tarde, los tragos y aperitivos (el “Negroni” es un clásico) se convierten en la receta perfecta para compensar las largas horas de jornada laboral, siempre acompañados de algún tentempié de la casa. A la noche, la carta despliega una exquisita variedad de platos internacionales. La especialidad del chef es el Lomo Brighton: lomo envuelto en hojaldre con panceta y champiñón, servido con manzanas bañadas en un gratinado de crema y gruyere. También son de destacar las pastas, en especial los panzotti en salsa de oliva, jamón crudo, rúcula, tomates secos y lluvia de parmesano. Es importante aclarar que los precios pueden ser un poco más elevados que lo normal pero es acorde con la calidad del servicio.

Con todo, The New Brighton se presta al verdadero placer de saborear una rica comida y disfrutar de un momento apacible. Ya sea en familia o en pareja, con amigos o compañeros de trabajo, este lugar estimula a la conversación amena y al buen compartir, además de hacer sentir al comensal como un rey.

Foto: Beatrice Murch