El año pasado, les contamos sobre la acción de los vecinos para preservar el patrimonio cultural del Cine Aconcagua, ubicado en Villa Pueyrredón. Sin embargo, las acciones vecinales no fueron suficientes, dado que la semana pasada, el Ejecutivo de Buenos Aires vetó una ley que planeaba su expropiación y puesta en valor. ¿La excusa del Ejecutivo? En los barrios de Devoto y Pueyrredón, hay suficientes centros culturales, y el Cine Aconcagua no podría ser económicamente viable si es rescatado.

Los vecinos del barrio juntaron 10.000 firmas para salvar al establecimiento, pero los argumentos del Ejecutivo pudieron más que sus acciones y que la ley que se sancionó en la Legislatura porteña a fines del año pasado. Sin embargo, todavía no bajan los brazos y buscan recuperar al complejo, y en el día de ayer hicieron una manifestación frente al cine contra el veto.

De acuerdo con el Ejecutivo, es más conveniente desarrollar otros centros culturales en más barrios porque en Devoto y Pueyrredón hay más que suficientes. Como si esto fuera una excusa, visto y considerando la política de protección del patrimonio arquitectónico que durante los últimos meses se ha deteriorado, por usar una palabra relacionada, bastante. El plan original era expropiar y reacondicionar al cine, fundado en 1944, pero ahora, su futuro podría ser distinto. Por ejemplo, si sus dueños se deciden a demolerlo, no habría nada que se interpusiese en su camino.

Esta iniciativa para salvar al Cine Aconcagua está siendo llevada a cabo por la Asociación Civil Aconcagua, que se inició cuando Román Bonani, un vecino de 16 años, que pasaba todos los días por la puerta del cine, decidió hacer algo para salvar el predio. Después de funcionar durante cinco años como templo religioso (una moda que vemos muy seguido en la Ciudad), el Aconcagua cerró sus puertas en 1996. Desde ese entonces, viene deteriorándose sin que ninguna entidad oficial haga algo al respecto.

Foto: Parque Chas Web